Treinta años de "Flores amarillas en la ventana"

El autor recuerda el aniversario de una película hecha en Chubut por chubutenses, de la mano del cineasta oriundo de Alto Río Senguer. Su paso por Cushamen en 1967 y la filmación y convivencia durante nueve meses con la familia Nahuelquir.

Un director en acción. (Foto: Edi Jones)
Un director en acción. (Foto: Edi Jones)
04 JUL 2026 - 9:38 | Actualizado 04 JUL 2026 - 10:00

Por Juan Arcuri *, especial para Jornada

Aquel muchacho que nació en Alto Río Senguer en el invierno del ‘45 estrenaba hace 30 años su primer largometraje como director y guionista, “Flores amarillas en la ventana”, en seis de las principales salas de Buenos Aires y en las provincias.

Antes de su estreno porteño tuvo preestrenos chubutenses en Esquel primero, luego Comodoro Rivadavia y en Trelew.
Filmada durante noviembre y diciembre de 1995 en Esquel (“...filmando allí pasé los dos meses más fantásticos de mi vida”, contó), buena parte del elenco era chubutense: Víctor Manso de Comodoro Rivadavia; Ricardo Carreté de Trelew; y de Esquel,
Daniel García, Jorge Oriola, Sonia Kraiselburd, “Chele” Díaz, María Guitart, Horacio Iturrioz, entre otros.

El protagónico femenino se le ofreció originalmente a la actriz trelewense Valentina Bassi, que contrajo compromisos luego y fue Carolina Fal quien la suplió.

Carolina Fal, en una escena del film. (Foto: Edi Jones)

En el equipo técnico había dos trelewenses también: la foto fija la hizo Edi Dorian Jones y el asesor en locación fue Eduardo Rey.

La producción fue de Sabina Sigler quien ya había hecho “La Raulito”, “Quebracho” y fue productora ejecutiva de “Tangos: el exilio de Gardel” y “Sur”, de “Pino” Solanas.

A los relatos que de chico escuchaba sobre las huelgas patagónicas del ‘21 le sumó una bella y trágica historia de amor que le posibilitó ganar el concurso del INCAA al mejor guión de películas del interior en 1995.

Katja Alemann y Fal, dos de las protagonistas. (Foto: Edi Jones)

Víctor Jorge Ruíz estaba volviendo de a poco al país luego de dieciocho años de exilio en Colombia. Debió dejar La Plata a finales del ‘75 por la violencia desatada que había matado a dos de sus alumnos. Había llegado allí desde Comodoro para estudiar cine y en 1968 obtiene su título de Licenciado en Realización Cinematográfica y comienza a dar clases, a formarse con Pablo Tabernero en fotografía y trabajar junto a Simón Feldman en realizar cortos comerciales y documentales institucionales.

En 1972, el grupo de teatro El Grillo de Trelew lo invita a sumarse a la puesta de “Topografía de un desnudo”, de Jorge Díaz, con filmaciones y fotografías a proyectarse durante la obra.

Jornada destacando a Ruiz cuando filmó una obra de teatro en Trelew.


Pero si hay algo asombroso entre las múltiples experiencias que ha vivido Jorge Ruíz es su paso por Cushamen en 1967. Él, a caballo durante nueve meses y conviviendo con la familia Nahuelquir, realiza un registro único de la comunidad en su vida diaria con su cámara Bolex de 16mm. Esas latas de películas comienzan a visualizarse de a poco, en los laboratorios Alex donde también Solanas, Getino y Vallejos estaban editando “La hora de los hornos”, pero van quedando relegadas por múltiples compromisos de trabajo, luego el exilio y recuperadas a su vuelta, “milagrosamente”.

Hoy, Jorge ha podido digitalizar todo ese material maravilloso, inédito y está trabajando intensamente para producir su próxima película.

* Exdirector de Cultura de Trelew y exsubsecretario de Derechos Humanos de Chubut

El autor de la nota, en 2024 cuando la Municipalidad de Trelew homenajeó a Ruiz.

Ruiz recibiendo una distinción del intendente Merino, en 2024.

Un director en acción. (Foto: Edi Jones)
Un director en acción. (Foto: Edi Jones)
04 JUL 2026 - 9:38

Por Juan Arcuri *, especial para Jornada

Aquel muchacho que nació en Alto Río Senguer en el invierno del ‘45 estrenaba hace 30 años su primer largometraje como director y guionista, “Flores amarillas en la ventana”, en seis de las principales salas de Buenos Aires y en las provincias.

Antes de su estreno porteño tuvo preestrenos chubutenses en Esquel primero, luego Comodoro Rivadavia y en Trelew.
Filmada durante noviembre y diciembre de 1995 en Esquel (“...filmando allí pasé los dos meses más fantásticos de mi vida”, contó), buena parte del elenco era chubutense: Víctor Manso de Comodoro Rivadavia; Ricardo Carreté de Trelew; y de Esquel,
Daniel García, Jorge Oriola, Sonia Kraiselburd, “Chele” Díaz, María Guitart, Horacio Iturrioz, entre otros.

El protagónico femenino se le ofreció originalmente a la actriz trelewense Valentina Bassi, que contrajo compromisos luego y fue Carolina Fal quien la suplió.

Carolina Fal, en una escena del film. (Foto: Edi Jones)

En el equipo técnico había dos trelewenses también: la foto fija la hizo Edi Dorian Jones y el asesor en locación fue Eduardo Rey.

La producción fue de Sabina Sigler quien ya había hecho “La Raulito”, “Quebracho” y fue productora ejecutiva de “Tangos: el exilio de Gardel” y “Sur”, de “Pino” Solanas.

A los relatos que de chico escuchaba sobre las huelgas patagónicas del ‘21 le sumó una bella y trágica historia de amor que le posibilitó ganar el concurso del INCAA al mejor guión de películas del interior en 1995.

Katja Alemann y Fal, dos de las protagonistas. (Foto: Edi Jones)

Víctor Jorge Ruíz estaba volviendo de a poco al país luego de dieciocho años de exilio en Colombia. Debió dejar La Plata a finales del ‘75 por la violencia desatada que había matado a dos de sus alumnos. Había llegado allí desde Comodoro para estudiar cine y en 1968 obtiene su título de Licenciado en Realización Cinematográfica y comienza a dar clases, a formarse con Pablo Tabernero en fotografía y trabajar junto a Simón Feldman en realizar cortos comerciales y documentales institucionales.

En 1972, el grupo de teatro El Grillo de Trelew lo invita a sumarse a la puesta de “Topografía de un desnudo”, de Jorge Díaz, con filmaciones y fotografías a proyectarse durante la obra.

Jornada destacando a Ruiz cuando filmó una obra de teatro en Trelew.


Pero si hay algo asombroso entre las múltiples experiencias que ha vivido Jorge Ruíz es su paso por Cushamen en 1967. Él, a caballo durante nueve meses y conviviendo con la familia Nahuelquir, realiza un registro único de la comunidad en su vida diaria con su cámara Bolex de 16mm. Esas latas de películas comienzan a visualizarse de a poco, en los laboratorios Alex donde también Solanas, Getino y Vallejos estaban editando “La hora de los hornos”, pero van quedando relegadas por múltiples compromisos de trabajo, luego el exilio y recuperadas a su vuelta, “milagrosamente”.

Hoy, Jorge ha podido digitalizar todo ese material maravilloso, inédito y está trabajando intensamente para producir su próxima película.

* Exdirector de Cultura de Trelew y exsubsecretario de Derechos Humanos de Chubut

El autor de la nota, en 2024 cuando la Municipalidad de Trelew homenajeó a Ruiz.

Ruiz recibiendo una distinción del intendente Merino, en 2024.