
Deportivo Madryn tiene una visita complicada este fin de semana. El equipo conducido por Luis García viajará al oeste del conurbano para medirse ante Morón este sábado desde las 15 horas por la fecha 20 de la Zona A de la Primera Nacional.
El árbitro principal del encuentro será Bruno Amiconi, secundado por Adrián Delbarba y Nicolás Gruccio, con Mariano Negrete como cuarto árbitro.
El Aurinegro llega después de la derrota 2-1 ante Colón de Santa Fe como local y necesita volver a la victoria para no perder terreno en la tabla de posiciones. Para este compromiso, García recuperará a Facundo Giacopuzzi y Nazareno Solís, que vienen de cumplir su fecha de suspensión.
El rival no está en su mejor momento pese a ocupar el segundo lugar con 34 puntos. Morón acumula dos derrotas consecutivas, ante Ferro en el partido pendiente de la fecha 4 y 2-1 ante Defensores de Belgrano el fin de semana pasado. El Gallito perdió la punta de la zona con esa última caída y llega al partido ante Madryn con la necesidad de retomar el camino ganador antes de que la diferencia con el líder se agrande.
El conjunto de Morón también movió el mercado para la segunda mitad del torneo. Rescindieron sus contratos el delantero Ezequiel Bulacio, quien firmará con Midland, y el volante Tomás Ramírez, que se va sin haber podido destacarse. A ellos se suman las salidas previas de Facundo Báez y Gerónimo Ulibarri. Como refuerzos llegaron el lateral derecho Emanuel Iñiguez desde Aldosivi, Emiliano Franco que regresa tras su paso por Perú, y el delantero Mateo Levato, quien también afronta su segunda etapa en el club.
El cruce entre ambos equipos tiene historia reciente. El año pasado se enfrentaron en las semifinales del Reducido, serie que Madryn ganó para avanzar a la final, aunque el recuerdo del partido quedó empañado por una batalla campal entre jugadores de ambos planteles al término del encuentro. Este año ya se midieron en la fecha 2 en el Abel Sastre, con un empate 1-1, lo que anticipa que el duelo del sábado tendrá la intensidad de siempre entre dos equipos que se conocen bien.

Deportivo Madryn tiene una visita complicada este fin de semana. El equipo conducido por Luis García viajará al oeste del conurbano para medirse ante Morón este sábado desde las 15 horas por la fecha 20 de la Zona A de la Primera Nacional.
El árbitro principal del encuentro será Bruno Amiconi, secundado por Adrián Delbarba y Nicolás Gruccio, con Mariano Negrete como cuarto árbitro.
El Aurinegro llega después de la derrota 2-1 ante Colón de Santa Fe como local y necesita volver a la victoria para no perder terreno en la tabla de posiciones. Para este compromiso, García recuperará a Facundo Giacopuzzi y Nazareno Solís, que vienen de cumplir su fecha de suspensión.
El rival no está en su mejor momento pese a ocupar el segundo lugar con 34 puntos. Morón acumula dos derrotas consecutivas, ante Ferro en el partido pendiente de la fecha 4 y 2-1 ante Defensores de Belgrano el fin de semana pasado. El Gallito perdió la punta de la zona con esa última caída y llega al partido ante Madryn con la necesidad de retomar el camino ganador antes de que la diferencia con el líder se agrande.
El conjunto de Morón también movió el mercado para la segunda mitad del torneo. Rescindieron sus contratos el delantero Ezequiel Bulacio, quien firmará con Midland, y el volante Tomás Ramírez, que se va sin haber podido destacarse. A ellos se suman las salidas previas de Facundo Báez y Gerónimo Ulibarri. Como refuerzos llegaron el lateral derecho Emanuel Iñiguez desde Aldosivi, Emiliano Franco que regresa tras su paso por Perú, y el delantero Mateo Levato, quien también afronta su segunda etapa en el club.
El cruce entre ambos equipos tiene historia reciente. El año pasado se enfrentaron en las semifinales del Reducido, serie que Madryn ganó para avanzar a la final, aunque el recuerdo del partido quedó empañado por una batalla campal entre jugadores de ambos planteles al término del encuentro. Este año ya se midieron en la fecha 2 en el Abel Sastre, con un empate 1-1, lo que anticipa que el duelo del sábado tendrá la intensidad de siempre entre dos equipos que se conocen bien.