El animal sobrevivió, aunque en el mismo lugar fue encontrado otro perro muerto. Silvina González, de Conciencia Activa, relató cómo se desarrolló el operativo desde que tomó conocimiento de la situación y expresó su preocupación porque el sector pueda ser alcanzado no solamente por animales, sino también por personas. “Por donde entró Nico también puede entrar una criatura”, advirtió.
González contó que recibió la primera comunicación entre las 19 y las 19,30 del sábado. Aclaró este punto debido a que posteriormente circularon versiones que indicaban que la situación había sido advertida algunas horas antes. “Hago hincapié en la hora porque dijeron que desde las cinco de la tarde estaban con esto, pero yo de eso no puedo confirmar nada, porque recién a esa hora a mí me avisan”, explicó.
Desde ese momento comenzó a comunicarse con diferentes organismos para determinar cómo ingresar y actuar, teniendo en cuenta que se trataba de un sector de yacimientos.Uno de los primeros contactos fue con la fiscal vinculada a casos de maltrato animal, a quien habitualmente consultan sobre los procedimientos que deben seguir.“Empecé a llamar a las autoridades para ver cómo nos teníamos que manejar, porque es un yacimiento. Hablé con la fiscal Verona Dagotto, que, si bien ella es fiscal de maltrato animal, es la que siempre nos aconseja en los procedimientos”, relató.
Según González, a partir de allí se estableció contacto con Miguel Gómez, de Gestión Operativa y comenzó a organizarse el operativo junto con diferentes organismos municipales y de emergencia. Mientras se realizaban esas comunicaciones, un voluntario de Conciencia Activa se acercó hasta el sector para colaborar.
Cuando González llegó junto a Dafne Lemos, otras personas ya habían conseguido retirar al perro del sector de las piletas y trasladarlo hasta las inmediaciones de la ruta.“Cuando llegamos ya estaba toda la gente acá. El perro estaba con hipotermia, lo tenían envuelto en una especie de lona plástica”, recordó.
La prioridad fue entonces comenzar a darle temperatura mientras aguardaban la intervención veterinaria. “Lo abrigamos, lo subimos a la camioneta con calefacción hasta su traslado”, detalló. González remarcó que hubo personas que pretendían trasladar inmediatamente al animal, aunque explicó que era necesario completar el procedimiento correspondiente debido a las características del lugar y al despliegue de organismos.

“No se puede simplemente tomar el perro y retirarse, más cuando acá hay un delito. Estas piletas no deberían estar, por más que sea un yacimiento y que esté cerrado”, cuestionó.
La situación generó todavía mayor preocupación cuando en el lugar se constató la presencia de restos de otro animal. “Se encontraron dos perros: uno muerto hace tiempo y éste perro, que no sabemos exactamente cuánto tiempo estuvo en la pileta”, explicó González.
Sobre “Nico” tampoco existe certeza acerca de cuánto permaneció atrapado. Sin embargo, posteriormente apareció una mujer que aseguró conocerlo y que habitualmente le daba alimento. “Se comunicó con nosotros una persona que conoce al perro, que le daba de comer, y dice que faltaba desde el lunes pasado”, contó.
La mujer tendría un comercio en las inmediaciones y alimentaba al perro diariamente. Ahora, después de conocer lo ocurrido, evalúa la posibilidad de adoptarlo. “Hoy lo va a ir a visitar y posiblemente está pensando en la posibilidad de adoptarlo, si puede cerrar mi patio”, indicó González.
Tras el operativo, el perro “Nico” fue trasladado a un consultorio veterinario, donde comenzó un complejo proceso para retirar los restos adheridos a su cuerpo. “El perro se está recuperando. Ya se lo limpió bastante. Hasta ayer, el 70 por ciento del cuerpo ya lo tenía limpio y hoy se continuaba con la tarea de limpieza”, detalló. La evolución permitió comenzar a pensar no solamente en su recuperación física, sino también en encontrarle un lugar definitivo dónde vivir.#
El animal sobrevivió, aunque en el mismo lugar fue encontrado otro perro muerto. Silvina González, de Conciencia Activa, relató cómo se desarrolló el operativo desde que tomó conocimiento de la situación y expresó su preocupación porque el sector pueda ser alcanzado no solamente por animales, sino también por personas. “Por donde entró Nico también puede entrar una criatura”, advirtió.
González contó que recibió la primera comunicación entre las 19 y las 19,30 del sábado. Aclaró este punto debido a que posteriormente circularon versiones que indicaban que la situación había sido advertida algunas horas antes. “Hago hincapié en la hora porque dijeron que desde las cinco de la tarde estaban con esto, pero yo de eso no puedo confirmar nada, porque recién a esa hora a mí me avisan”, explicó.
Desde ese momento comenzó a comunicarse con diferentes organismos para determinar cómo ingresar y actuar, teniendo en cuenta que se trataba de un sector de yacimientos.Uno de los primeros contactos fue con la fiscal vinculada a casos de maltrato animal, a quien habitualmente consultan sobre los procedimientos que deben seguir.“Empecé a llamar a las autoridades para ver cómo nos teníamos que manejar, porque es un yacimiento. Hablé con la fiscal Verona Dagotto, que, si bien ella es fiscal de maltrato animal, es la que siempre nos aconseja en los procedimientos”, relató.
Según González, a partir de allí se estableció contacto con Miguel Gómez, de Gestión Operativa y comenzó a organizarse el operativo junto con diferentes organismos municipales y de emergencia. Mientras se realizaban esas comunicaciones, un voluntario de Conciencia Activa se acercó hasta el sector para colaborar.
Cuando González llegó junto a Dafne Lemos, otras personas ya habían conseguido retirar al perro del sector de las piletas y trasladarlo hasta las inmediaciones de la ruta.“Cuando llegamos ya estaba toda la gente acá. El perro estaba con hipotermia, lo tenían envuelto en una especie de lona plástica”, recordó.
La prioridad fue entonces comenzar a darle temperatura mientras aguardaban la intervención veterinaria. “Lo abrigamos, lo subimos a la camioneta con calefacción hasta su traslado”, detalló. González remarcó que hubo personas que pretendían trasladar inmediatamente al animal, aunque explicó que era necesario completar el procedimiento correspondiente debido a las características del lugar y al despliegue de organismos.

“No se puede simplemente tomar el perro y retirarse, más cuando acá hay un delito. Estas piletas no deberían estar, por más que sea un yacimiento y que esté cerrado”, cuestionó.
La situación generó todavía mayor preocupación cuando en el lugar se constató la presencia de restos de otro animal. “Se encontraron dos perros: uno muerto hace tiempo y éste perro, que no sabemos exactamente cuánto tiempo estuvo en la pileta”, explicó González.
Sobre “Nico” tampoco existe certeza acerca de cuánto permaneció atrapado. Sin embargo, posteriormente apareció una mujer que aseguró conocerlo y que habitualmente le daba alimento. “Se comunicó con nosotros una persona que conoce al perro, que le daba de comer, y dice que faltaba desde el lunes pasado”, contó.
La mujer tendría un comercio en las inmediaciones y alimentaba al perro diariamente. Ahora, después de conocer lo ocurrido, evalúa la posibilidad de adoptarlo. “Hoy lo va a ir a visitar y posiblemente está pensando en la posibilidad de adoptarlo, si puede cerrar mi patio”, indicó González.
Tras el operativo, el perro “Nico” fue trasladado a un consultorio veterinario, donde comenzó un complejo proceso para retirar los restos adheridos a su cuerpo. “El perro se está recuperando. Ya se lo limpió bastante. Hasta ayer, el 70 por ciento del cuerpo ya lo tenía limpio y hoy se continuaba con la tarea de limpieza”, detalló. La evolución permitió comenzar a pensar no solamente en su recuperación física, sino también en encontrarle un lugar definitivo dónde vivir.#