Hallan en Chubut restos de un dinosaurio de 115 millones de años

El MEF trabaja en la preparación de los restos de dos ejemplares de saurópodo hallados en Chubut. El paleontólogo José Luis Carballido explicó que se trata de animales más antiguos y primitivos que los titanosaurios gigantes como Patagotitan, y que todavía quedan restos por extraer en el campo.

24 AGO 2026 - 17:19 | Actualizado 24 AGO 2026 - 17:45

El hallazgo comenzó con un mensaje inesperado. Una persona que caminaba por un sector de Chubut se comunicó con el paleontólogo José Luis Carballido para contarle que había visto huesos en el lugar algunos años atrás. Cuando Carballido realizó una primera visita, el material visible no parecía demasiado abundante: algunas vértebras caudales, un fragmento de fémur y lo que podía ser parte de una tibia.

Sin embargo, esos pocos huesos alcanzaban para plantear una posibilidad: que hubiera más material enterrado y que los restos pertenecieran a un mismo animal.

“En marzo y abril hicimos dos campañas paleontológicas al lugar”, relató Carballido a Jornada. Allí el equipo abrió dos excavaciones y comenzó a descubrir que el hallazgo era incluso más interesante de lo que habían imaginado inicialmente. “Primero pensábamos que era un solo ejemplar. Hoy estamos bastante seguros de que son dos ejemplares distintos”, explicó.

En una de las excavaciones aparecieron vértebras de la cola. En la otra, el equipo pudo avanzar mucho más: recuperó varias vértebras caudales y, especialmente, un sacro con los huesos de la cadera completos. Se trata de una pieza excepcional para la región.

“Es la primera vez que nosotros encontramos algo así para un saurópodo acá en esta parte de la provincia”, destacó el paleontólogo.


La extracción de los fósiles contó con el apoyo de Vialidad Provincial, que colaboró con maquinaria y transporte para retirar los grandes bloques de sedimento que contienen los restos y trasladarlos desde el campo hasta el museo.

Pero llegar con los fósiles al Museo Paleontológico Egidio Feruglio no significa que el trabajo haya terminado. Más bien, es el comienzo de una etapa que puede extenderse durante años.

“La gente se piensa que vamos al campo y volvemos con esto. Trajimos un nuevo dinosaurio y ya está, tiene nombre. Y la realidad es que son un montón de años entre el hallazgo y la publicación con el nombre oficial de una nueva especie”, explicó.

Actualmente, los restos están siendo preparados en el laboratorio del museo. Entre ellos se encuentra el sacro completo, una pieza que Carballido destaca especialmente por su estado de conservación.

“La verdad es que es una pieza que a mí me encanta. Está muy bien preservada, muy linda”, contó.


Un ancestro de los gigantes

Los restos tienen una antigüedad estimada de unos 115 millones de años y corresponden a un saurópodo titanosauriforme, el grupo evolutivo que antecedió a los grandes titanosaurios que posteriormente dominaron los ecosistemas de la Patagonia.

Eso ubica a estos animales unos 14 o 15 millones de años antes de Patagotitan, cuyos restos tienen alrededor de 101 millones de años.

La diferencia no es solamente temporal. Las características observadas hasta ahora indican que el dinosaurio hallado en Chubut sería una forma más primitiva y todavía no pertenecería al grupo de los titanosaurios propiamente dichos.

“Es como un ancestro”, explicó Carballido. Y allí reside una de las principales razones por las que el hallazgo puede ser científicamente importante: los fósiles podrían aportar información sobre cómo surgieron los titanosaurios que posteriormente dieron lugar a animales gigantes como Patagotitan.

“Nos va a poder dar un montón de información de cómo se originaron y cómo surgieron estos titanosaurios que llevaron a formas gigantes como Patagotitan”, señaló.

Por ahora, el tamaño del animal solo puede estimarse de manera preliminar. El fémur recuperado mide aproximadamente 1,50 metros, frente a los 2,40 metros del fémur de Patagotitan. Carballido calcula que el ejemplar podría haber alcanzado entre 10 y 15 metros de longitud, con un peso que podría rondar las 15 toneladas.


Todavía queda dinosaurio bajo tierra

El material recuperado hasta el momento incluye el sacro con la cadera, parte de la cola, un fémur y otros huesos. Pero las excavaciones todavía no terminaron.

“Sabemos que hay otro húmero, que hay parte de la escápula todavía que se mete para adentro”, explicó Carballido. Por eso, el equipo considera que serán necesarias al menos una o dos campañas paleontológicas más para completar la extracción.

La expectativa es continuar con la preparación de los fósiles hasta fin de año o comienzos del próximo. Si se consiguen los fondos necesarios, el equipo podría regresar al sitio para una tercera campaña y seguir recuperando los restos que permanecen enterrados.

Solo después de completar buena parte de ese proceso será posible estudiar el ejemplar en profundidad y determinar con mayor precisión sus características.

Mientras tanto, quienes visiten el Museo Egidio Feruglio ya pueden observar el sacro recuperado durante las excavaciones, que forma parte de la exhibición.

El trabajo también busca reconstruir el ambiente en el que vivieron estos animales. Los investigadores estudian la vegetación y otros organismos asociados para comprender mejor el ecosistema de hace 115 millones de años.

“En ese momento en el tiempo Patagonia era como un lugar mucho más húmedo, con árboles, con ríos, había tortugas, lagunas, peces”, describió Carballido.

El nuevo dinosaurioes una pieza de un ecosistema desaparecido hace más de un centenar de millones de años y, potencialmente, una pieza clave para comprender cómo algunos de los animales más grandes que caminaron sobre la Tierra llegaron a convertirse en gigantes.


24 AGO 2026 - 17:19

El hallazgo comenzó con un mensaje inesperado. Una persona que caminaba por un sector de Chubut se comunicó con el paleontólogo José Luis Carballido para contarle que había visto huesos en el lugar algunos años atrás. Cuando Carballido realizó una primera visita, el material visible no parecía demasiado abundante: algunas vértebras caudales, un fragmento de fémur y lo que podía ser parte de una tibia.

Sin embargo, esos pocos huesos alcanzaban para plantear una posibilidad: que hubiera más material enterrado y que los restos pertenecieran a un mismo animal.

“En marzo y abril hicimos dos campañas paleontológicas al lugar”, relató Carballido a Jornada. Allí el equipo abrió dos excavaciones y comenzó a descubrir que el hallazgo era incluso más interesante de lo que habían imaginado inicialmente. “Primero pensábamos que era un solo ejemplar. Hoy estamos bastante seguros de que son dos ejemplares distintos”, explicó.

En una de las excavaciones aparecieron vértebras de la cola. En la otra, el equipo pudo avanzar mucho más: recuperó varias vértebras caudales y, especialmente, un sacro con los huesos de la cadera completos. Se trata de una pieza excepcional para la región.

“Es la primera vez que nosotros encontramos algo así para un saurópodo acá en esta parte de la provincia”, destacó el paleontólogo.


La extracción de los fósiles contó con el apoyo de Vialidad Provincial, que colaboró con maquinaria y transporte para retirar los grandes bloques de sedimento que contienen los restos y trasladarlos desde el campo hasta el museo.

Pero llegar con los fósiles al Museo Paleontológico Egidio Feruglio no significa que el trabajo haya terminado. Más bien, es el comienzo de una etapa que puede extenderse durante años.

“La gente se piensa que vamos al campo y volvemos con esto. Trajimos un nuevo dinosaurio y ya está, tiene nombre. Y la realidad es que son un montón de años entre el hallazgo y la publicación con el nombre oficial de una nueva especie”, explicó.

Actualmente, los restos están siendo preparados en el laboratorio del museo. Entre ellos se encuentra el sacro completo, una pieza que Carballido destaca especialmente por su estado de conservación.

“La verdad es que es una pieza que a mí me encanta. Está muy bien preservada, muy linda”, contó.


Un ancestro de los gigantes

Los restos tienen una antigüedad estimada de unos 115 millones de años y corresponden a un saurópodo titanosauriforme, el grupo evolutivo que antecedió a los grandes titanosaurios que posteriormente dominaron los ecosistemas de la Patagonia.

Eso ubica a estos animales unos 14 o 15 millones de años antes de Patagotitan, cuyos restos tienen alrededor de 101 millones de años.

La diferencia no es solamente temporal. Las características observadas hasta ahora indican que el dinosaurio hallado en Chubut sería una forma más primitiva y todavía no pertenecería al grupo de los titanosaurios propiamente dichos.

“Es como un ancestro”, explicó Carballido. Y allí reside una de las principales razones por las que el hallazgo puede ser científicamente importante: los fósiles podrían aportar información sobre cómo surgieron los titanosaurios que posteriormente dieron lugar a animales gigantes como Patagotitan.

“Nos va a poder dar un montón de información de cómo se originaron y cómo surgieron estos titanosaurios que llevaron a formas gigantes como Patagotitan”, señaló.

Por ahora, el tamaño del animal solo puede estimarse de manera preliminar. El fémur recuperado mide aproximadamente 1,50 metros, frente a los 2,40 metros del fémur de Patagotitan. Carballido calcula que el ejemplar podría haber alcanzado entre 10 y 15 metros de longitud, con un peso que podría rondar las 15 toneladas.


Todavía queda dinosaurio bajo tierra

El material recuperado hasta el momento incluye el sacro con la cadera, parte de la cola, un fémur y otros huesos. Pero las excavaciones todavía no terminaron.

“Sabemos que hay otro húmero, que hay parte de la escápula todavía que se mete para adentro”, explicó Carballido. Por eso, el equipo considera que serán necesarias al menos una o dos campañas paleontológicas más para completar la extracción.

La expectativa es continuar con la preparación de los fósiles hasta fin de año o comienzos del próximo. Si se consiguen los fondos necesarios, el equipo podría regresar al sitio para una tercera campaña y seguir recuperando los restos que permanecen enterrados.

Solo después de completar buena parte de ese proceso será posible estudiar el ejemplar en profundidad y determinar con mayor precisión sus características.

Mientras tanto, quienes visiten el Museo Egidio Feruglio ya pueden observar el sacro recuperado durante las excavaciones, que forma parte de la exhibición.

El trabajo también busca reconstruir el ambiente en el que vivieron estos animales. Los investigadores estudian la vegetación y otros organismos asociados para comprender mejor el ecosistema de hace 115 millones de años.

“En ese momento en el tiempo Patagonia era como un lugar mucho más húmedo, con árboles, con ríos, había tortugas, lagunas, peces”, describió Carballido.

El nuevo dinosaurioes una pieza de un ecosistema desaparecido hace más de un centenar de millones de años y, potencialmente, una pieza clave para comprender cómo algunos de los animales más grandes que caminaron sobre la Tierra llegaron a convertirse en gigantes.