Fotos: Daniel Feldman (Jornada Medios) y Chubut Deportes.
“Yo hace 30 años que estoy en el voley de Boca, empecé con el minivoley, hace 23 asumí en Primera y en la Liga Nacional desde la temporada 2004-05”, recordó el entrenador de enorme trayectoria.
“Cuando veníamos al Gimnasio, me acordaba que era en subida, sabía dónde quedaba y me trajo recuerdos de amigos como Horacio Dileo, su asistente Fabián Muraco, Diego Arribas que era el armador y hoy coordina la Asociación de Clubes. Y entre el público también encontré algunos ex jugadores, la verdad que muy lindos recuerdos, sobre todo de un montón de gente que no ves hace un montón de tiempo o que ya se fue físicamente”, valoró Gigante en diálogo con Tiempo Deportivo.
“Es como la música, no es sólo la canción que te gusta, sino que te lleva a determinados momentos, y esto es lo mismo, me acordaba del equipo que teníamos, con Horacio éramos mucho más jóvenes y con él tengo toda la buena onda, cuando se fue a Brasil me promocionó en la selección de Colombia y le estoy muy agradecido”, remarcó.

“Hemos tenidos muchos cambios, tuvimos que ajustar un poco los números, el plantel es mucho más joven y debemos utilizar varios jugadores nuestros de las categorías de base, estoy contento porque el rendimiento es alto”, aseveró Gigante.
“El tema es que como está planteado el torneo ahora, jugar tres partidos de corrido genera mucho desgaste, hay que tratar de mover el banco para ver cómo reaccionan los jugadores que tienen menos minutos. Luis Gorosito -un verdadero referente de la Superliga- cumplió 48 y está jugando en Vélez, también se fue (Nacho) Bernasconi que tiene 41, ahí bajamos mucho el promedio de edad”, fundamentó.
“Ahora quedó Brais Del Coto (punta de 1,90 metro) con 28, el armador de 25, y los demás de 21, 20, 19, 18 y el más chico de 17. Son pibes valiosos, casi todos tuvieron pasajes de selecciones argentinas de base y algunos siguen estando”, ponderó.

“Es cuestión de amalgamar el grupo, que es muy unido y que se lleva muy bien dentro y fuera de la cancha”, sostuvo.
“No sabemos que conformaron los rivales todavía, en nombres sí, pero después hay que verlos jugar. Siempre estar entre los ocho es el primer objetivo, y después tratar de pelear por las semifinales”, planteó Gigante.
Sobre la paridad del partido con Waiwen, consideró que “tiene que ver que nosotros habíamos jugado amistosos con River y de alto voltaje con UPCN, el máximo campeón de la Superliga, en la Supercopa y con Monteros, otro rival muy fuerte. El resultado no importa tanto, sino evaluar a los jugadores dentro del sistema”, justificó.

Respecto de la longevidad de los deportistas y puntualmente de los jugadores de voley, Gigante analizó que “ha cambiado mucho la preparación física, los jugadores son preparados mucho mejor que en nuestra época. Hay que tener en cuenta que los pisos son de alta calidad, aguantan el impacto de los jugadores. En cada partido, dependiendo de la posición, el jugador salta unas 200 veces y el problema no es yanto el salto, sino la caída, antes jugábamos en cemento y usábamos zapatillas con una suela que parecía una feta de jamón. Hoy las zapatillas también absorben el rebote”.
“Un equipo como el nuestro entrena todos los días y una hora y media por día levantamiento de pesas, además del entrenamiento con pelota. La carga física es terrible, pero eso hace también que las articulaciones y los músculos aguanten”, evaluó.
“Aparte hoy los chicos arrancan con la técnica de pesas, aunque con sólo con el peso del cuerpo, pero ya tenés jugadores de 16 años que juegan en Primera. Y esos chicos sirven como referente y varios de ellos siguen jugando con 40 años. Entonces son un ejemplo para el resto”, refrendó Gigante en el final.
Fotos: Daniel Feldman (Jornada Medios) y Chubut Deportes.
“Yo hace 30 años que estoy en el voley de Boca, empecé con el minivoley, hace 23 asumí en Primera y en la Liga Nacional desde la temporada 2004-05”, recordó el entrenador de enorme trayectoria.
“Cuando veníamos al Gimnasio, me acordaba que era en subida, sabía dónde quedaba y me trajo recuerdos de amigos como Horacio Dileo, su asistente Fabián Muraco, Diego Arribas que era el armador y hoy coordina la Asociación de Clubes. Y entre el público también encontré algunos ex jugadores, la verdad que muy lindos recuerdos, sobre todo de un montón de gente que no ves hace un montón de tiempo o que ya se fue físicamente”, valoró Gigante en diálogo con Tiempo Deportivo.
“Es como la música, no es sólo la canción que te gusta, sino que te lleva a determinados momentos, y esto es lo mismo, me acordaba del equipo que teníamos, con Horacio éramos mucho más jóvenes y con él tengo toda la buena onda, cuando se fue a Brasil me promocionó en la selección de Colombia y le estoy muy agradecido”, remarcó.

“Hemos tenidos muchos cambios, tuvimos que ajustar un poco los números, el plantel es mucho más joven y debemos utilizar varios jugadores nuestros de las categorías de base, estoy contento porque el rendimiento es alto”, aseveró Gigante.
“El tema es que como está planteado el torneo ahora, jugar tres partidos de corrido genera mucho desgaste, hay que tratar de mover el banco para ver cómo reaccionan los jugadores que tienen menos minutos. Luis Gorosito -un verdadero referente de la Superliga- cumplió 48 y está jugando en Vélez, también se fue (Nacho) Bernasconi que tiene 41, ahí bajamos mucho el promedio de edad”, fundamentó.
“Ahora quedó Brais Del Coto (punta de 1,90 metro) con 28, el armador de 25, y los demás de 21, 20, 19, 18 y el más chico de 17. Son pibes valiosos, casi todos tuvieron pasajes de selecciones argentinas de base y algunos siguen estando”, ponderó.

“Es cuestión de amalgamar el grupo, que es muy unido y que se lleva muy bien dentro y fuera de la cancha”, sostuvo.
“No sabemos que conformaron los rivales todavía, en nombres sí, pero después hay que verlos jugar. Siempre estar entre los ocho es el primer objetivo, y después tratar de pelear por las semifinales”, planteó Gigante.
Sobre la paridad del partido con Waiwen, consideró que “tiene que ver que nosotros habíamos jugado amistosos con River y de alto voltaje con UPCN, el máximo campeón de la Superliga, en la Supercopa y con Monteros, otro rival muy fuerte. El resultado no importa tanto, sino evaluar a los jugadores dentro del sistema”, justificó.

Respecto de la longevidad de los deportistas y puntualmente de los jugadores de voley, Gigante analizó que “ha cambiado mucho la preparación física, los jugadores son preparados mucho mejor que en nuestra época. Hay que tener en cuenta que los pisos son de alta calidad, aguantan el impacto de los jugadores. En cada partido, dependiendo de la posición, el jugador salta unas 200 veces y el problema no es yanto el salto, sino la caída, antes jugábamos en cemento y usábamos zapatillas con una suela que parecía una feta de jamón. Hoy las zapatillas también absorben el rebote”.
“Un equipo como el nuestro entrena todos los días y una hora y media por día levantamiento de pesas, además del entrenamiento con pelota. La carga física es terrible, pero eso hace también que las articulaciones y los músculos aguanten”, evaluó.
“Aparte hoy los chicos arrancan con la técnica de pesas, aunque con sólo con el peso del cuerpo, pero ya tenés jugadores de 16 años que juegan en Primera. Y esos chicos sirven como referente y varios de ellos siguen jugando con 40 años. Entonces son un ejemplo para el resto”, refrendó Gigante en el final.