El gobernador Nacho Torres encabezó una nueva entrega de viviendas a familias damnificadas por los incendios forestales que afectaron a la Comarca Andina. Recibieron las llaves de sus nuevas casas Osvaldo “Nino” Loncón, Rafael Rogel y las familias Ortega, Cucullo y Uribe, vecinos de Epuyén que ahora cuentan con una solución habitacional definitiva, construida con recursos provinciales y mano de obra de la región.

El programa de reconstrucción contempla la construcción de 70 viviendas en Epuyén y El Hoyo, con una inversión superior a los $3.300 millones.
El mandatario explicó que “se trata de cumplir con familias que atravesaron uno de los momentos más difíciles de sus vidas. Detrás de cada vivienda hay una historia, vecinos que perdieron todo y que hoy tienen la posibilidad de volver a empezar”.
Las soluciones habitacionales fueron ejecutadas íntegramente con fondos provinciales y mediante la contratación de trabajadores de la región, una decisión que permitió acompañar la reconstrucción de las familias y, al mismo tiempo, generar empleo y movimiento económico en la Comarca.

“Decidimos de que las viviendas se construyeran con mano de obra local porque había trabajadores y empresas de nuestra región con la capacidad de hacerlo. Hoy podemos mirar a los vecinos a los ojos y demostrarles que la palabra vale y que los compromisos se cumplen”, sostuvo.
“Los incendios dejaron consecuencias muy profundas en nuestra Comarca, pero también demostraron la capacidad de nuestra gente para salir adelante. Desde el Estado tenemos la responsabilidad de estar presentes, dar respuestas y acompañar ese esfuerzo para que ninguna familia tenga que atravesar sola el proceso de reconstrucción”, señaló.

Las casas tienen 40 metros cuadrados, dos dormitorios, instalaciones eléctricas y sanitarias completas, pisos cerámicos y equipamiento básico para su utilización. Tienenagua, electricidad y gas, y fueron construidas con materiales destinados a mejorar los estándares de seguridad.
Las viviendas también cuentan con equipamiento de cocina y baño, sistema de calefacción y provisión de agua caliente, permitiendo que las familias puedan habitarlas en condiciones adecuadas desde su entrega.

“Una casa nueva no borra lo que pasó ni todo lo que perdieron las familias durante los incendios. Pero sí representa la posibilidad de empezar otra etapa, de recuperar la tranquilidad y de volver a proyectar el futuro en el lugar donde eligieron vivir”, concluyó el gobernador.
El gobernador Nacho Torres encabezó una nueva entrega de viviendas a familias damnificadas por los incendios forestales que afectaron a la Comarca Andina. Recibieron las llaves de sus nuevas casas Osvaldo “Nino” Loncón, Rafael Rogel y las familias Ortega, Cucullo y Uribe, vecinos de Epuyén que ahora cuentan con una solución habitacional definitiva, construida con recursos provinciales y mano de obra de la región.

El programa de reconstrucción contempla la construcción de 70 viviendas en Epuyén y El Hoyo, con una inversión superior a los $3.300 millones.
El mandatario explicó que “se trata de cumplir con familias que atravesaron uno de los momentos más difíciles de sus vidas. Detrás de cada vivienda hay una historia, vecinos que perdieron todo y que hoy tienen la posibilidad de volver a empezar”.
Las soluciones habitacionales fueron ejecutadas íntegramente con fondos provinciales y mediante la contratación de trabajadores de la región, una decisión que permitió acompañar la reconstrucción de las familias y, al mismo tiempo, generar empleo y movimiento económico en la Comarca.

“Decidimos de que las viviendas se construyeran con mano de obra local porque había trabajadores y empresas de nuestra región con la capacidad de hacerlo. Hoy podemos mirar a los vecinos a los ojos y demostrarles que la palabra vale y que los compromisos se cumplen”, sostuvo.
“Los incendios dejaron consecuencias muy profundas en nuestra Comarca, pero también demostraron la capacidad de nuestra gente para salir adelante. Desde el Estado tenemos la responsabilidad de estar presentes, dar respuestas y acompañar ese esfuerzo para que ninguna familia tenga que atravesar sola el proceso de reconstrucción”, señaló.

Las casas tienen 40 metros cuadrados, dos dormitorios, instalaciones eléctricas y sanitarias completas, pisos cerámicos y equipamiento básico para su utilización. Tienenagua, electricidad y gas, y fueron construidas con materiales destinados a mejorar los estándares de seguridad.
Las viviendas también cuentan con equipamiento de cocina y baño, sistema de calefacción y provisión de agua caliente, permitiendo que las familias puedan habitarlas en condiciones adecuadas desde su entrega.

“Una casa nueva no borra lo que pasó ni todo lo que perdieron las familias durante los incendios. Pero sí representa la posibilidad de empezar otra etapa, de recuperar la tranquilidad y de volver a proyectar el futuro en el lugar donde eligieron vivir”, concluyó el gobernador.