La gente fue a verlo y Blake Griffin no decepcionó. El alero de Los Angeles Clippers dio el show que se anticipaba, con una serie de fantásticas hundidas, para quedarse con el torneo "Slam Dunk" del All-Star Game de la NBA.<br /><br />El evento, que se esfuerza en recuperar el prestigio que tuvo en antaño cuando contaba con participantes de la talla de Michael Jordan, Dominique Wilkins, Julius Erving o Vince Carter, era el plato fuerte de las festividades del sábado en el estadio Staples Center.<br /><br />Todo el mundo anticipaba lo que Griffin, jugador de primer año de los locales Clippers, desataría en la cancha, luego de haberse hecho un nombre esta temporada con su explosividad.<br /><br />El nativo de Oklahoma fue la primera elección del draft del 2009 pero recién esta temporada (2010-2011) pudo debutar en la liga tras perderse todo el año pasado por una lesión de rodilla.<br /><br />Desde su debut no ha dejado dudas acerca de su recuperación total y el sábado, con sus fans prontos para coronarlo, dio un gran espectáculo.<br /><br />El alero tomó algunas ideas prestadas -la hundida de Carter en el 2000, colgándose con el codo del aro- y puso su estampa en otras, como un enorme giro para una volcada a dos manos.<br /><br />En la última ronda, luego que el jurado determinase que él y JaValee McGee de los Washington Wizards habían sido los mejores, hizo la puesta de escena más recordada de la noche: un coro ingresó a la cancha a cantar "I Believe I Can Fly" y un auto fue colocado debajo del aro. Griffin tomó carrera, saltó sobre el capó y en el aire recibió el pase de su compañero Baron Davis -quien lo habilitó desde dentro del vehículo, por la ventanilla del techo-y volcó la pelota con las dos manos.<br /><br />Los fans, quienes deciden la ronda final, le dieron el 68% de los votos vía SMS.<br /><br />El gran fin de semana del alero se completó con su participación en el evento principal: el Juego de las Estrellas.<br /><br />
La gente fue a verlo y Blake Griffin no decepcionó. El alero de Los Angeles Clippers dio el show que se anticipaba, con una serie de fantásticas hundidas, para quedarse con el torneo "Slam Dunk" del All-Star Game de la NBA.<br /><br />El evento, que se esfuerza en recuperar el prestigio que tuvo en antaño cuando contaba con participantes de la talla de Michael Jordan, Dominique Wilkins, Julius Erving o Vince Carter, era el plato fuerte de las festividades del sábado en el estadio Staples Center.<br /><br />Todo el mundo anticipaba lo que Griffin, jugador de primer año de los locales Clippers, desataría en la cancha, luego de haberse hecho un nombre esta temporada con su explosividad.<br /><br />El nativo de Oklahoma fue la primera elección del draft del 2009 pero recién esta temporada (2010-2011) pudo debutar en la liga tras perderse todo el año pasado por una lesión de rodilla.<br /><br />Desde su debut no ha dejado dudas acerca de su recuperación total y el sábado, con sus fans prontos para coronarlo, dio un gran espectáculo.<br /><br />El alero tomó algunas ideas prestadas -la hundida de Carter en el 2000, colgándose con el codo del aro- y puso su estampa en otras, como un enorme giro para una volcada a dos manos.<br /><br />En la última ronda, luego que el jurado determinase que él y JaValee McGee de los Washington Wizards habían sido los mejores, hizo la puesta de escena más recordada de la noche: un coro ingresó a la cancha a cantar "I Believe I Can Fly" y un auto fue colocado debajo del aro. Griffin tomó carrera, saltó sobre el capó y en el aire recibió el pase de su compañero Baron Davis -quien lo habilitó desde dentro del vehículo, por la ventanilla del techo-y volcó la pelota con las dos manos.<br /><br />Los fans, quienes deciden la ronda final, le dieron el 68% de los votos vía SMS.<br /><br />El gran fin de semana del alero se completó con su participación en el evento principal: el Juego de las Estrellas.<br /><br />