Cuando pretendieron instalar detectores de metales en las escuelas de Chubut

Hace casi tres décadas, en Chubut en general y en Trelew en particular se debatía sobre la inseguridad existente. El debate (y la controversia) llegó, incluso, a los establecimientos educativos con alumnos armados y en donde el entonces ministro de Educación, Norberto Massoni anunció la instalación de detectores de metales, “pinchazos” en los teléfonos y un convenio con el Poder Judicial con aquellos jóvenes con antecedentes delictuales.

Norberto Massoni, el ministro que quiso instalar detectores de metales.
Norberto Massoni, el ministro que quiso instalar detectores de metales.
12 MAY 2024 - 18:09 | Actualizado 12 MAY 2024 - 19:45

Cuando un alumno de 6 años llevó un arma cargada con siete balas a una escuela del barrio de Flores y la Policía de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) debió acercarse hasta el establecimiento para resguardar la situación, hizo recordar la situación que se generó a mediados de 1996 en la provincia del Chubut y la decisión del entonces ministro de Educación, Norberto Massoni de instalar detectores de metales en los establecimientos educativos, entre otras medidas que generaron varios polémicas en un tiempo donde en una de sus principales ciudades, Trelew, se hablaba de la inseguridad existente, relativizada desde el Gobierno con la definición de que era sólo “una sensación”.

Es que los estudiantes lleven armas a los colegios no es un tema nuevo. En 1996, después de seis casos de chicos que fueron con revólveres a sus clases en Chubut, el ministro de Educación de esa provincia tuvo una idea polémica: anunció que se colocarían detectores de metales en las puertas de todos los colegios.

En esa década, de poder menemista a nivel nacional, un grupo de docentes de Puerto Madryn hizo juzgar a dos niños que llevaron revistas pornográficas por parte de sus propios compañeros de clase y en Trelew, además de un joven herido en el marco de una pelea callejera; otros alumnos fueron sancionados por simular un asalto a un comercio “sin avisarle al dueño”. Ni hablar de la conmoción generada en Dolavon cuando se hizo una estudiantina en el cementerio.

La propuesta del ministro Norberto Massoni —inspirada en experiencias realizadas en los Estados Unidos cuando fue a visitar a uno de sus hijos— fue apoyada por el gobernador provincial, Carlos Maestro. Pero generó el rechazo de la mayoría de los Concejos Deliberantes de las ciudades de primera categoría de Chubut y de los directores, maestros y profesores de las escuelas.

"El que quiera un detector tendrá que pedirlo. Y el Ministerio lo enviará", anunció Massoni en ese momento. Y compró dos detectores de metales manuales que pagó 600 pesos. Sin embargo, los aparatos nunca llegaron a salir de los cajones de su escritorio y nunca se supo adonde fueron a parar.

Esa iniciativa para prevenir y erradicar la violencia en las escuelas, ““Bubby” ordenó la imputación de una partida de 7.200 pesos en el presupuesto del organismo que conducía para adquirir los dos primeros detectores de metales que serían colocados en escuelas provinciales donde la dirección del establecimiento acepte su instalación.

El funcionario provincial hizo el anuncio en la Escuela Media 759 de Trelew exPolivalente de Arte en cuyas inmediaciones el alumno Germán Gelvez fue herido de un balazo en la pierna por otro alumno.

Pero tal decisión generó disidencias en el propio seno del gobierno del Chubut. El ministro de Gobierno Trabajo y Justicia José Luis Lizurume responsable del área de seguridad pública manifestó su disidencia con la eventual colocación de detectores de metales "porque sería pintar una imagen desoladora de la escuela", pues "sería presuponer que gran cantidad de alumnos van armados a la escuela".

Intervención judicial

Mientras tanto, en los Tribunales de Trelew, el juez de instrucción doctor Jorge Pfleger abría una causa por el alumno herido la que caratuló "Gelvez Germán Abel Isaac; sobre abuso de armas resultando víctima" en la que estarían involucrados dos menores uno de ellos de 17 años que se presentó ante la Justicia acompañado por sus padres y quedó demorado por encubrimiento y otro menor que se presentó el mismo día de los hechos y fue detenido como responsable del disparo.

En tanto, en la Escuela 759, donde se estudia bachillerato con orientación artística se quejaron desde el centro de estudiantes porque se permitió el ingreso en el establecimiento de alumnos repitentes de 18 a 20 años para llegar al cupo mínimo de alumnos exigido por la ley provincial de emergencia educativa y que mezclados con alumnos de 13 años, se crean distintos subgrupos con diferentes problemáticas e intereses.

El titular de la agrupación estudiantil Diego Rey advirtió que esa situación genera "incompatibiliad de caracteres en un curso y con ello se insta a la violencia". Agregó sobre el hecho que "lo lamentamos porque le dan mala fama a la escuela y además provoca que a la gente lo único que le interese sean los balazos y no que los estudiantes pinten hagan música o bailen".

Con antecedentes, afuera pero adentro

El ministro de Educación intentó tranquilizar a los padres de estudiantes de la Escuela 759 al señalar que firmará un convenio con el Poder Judicial para conocer la identidad de los que hayan tenido o tengan problemas judiciales para encarar un trabajo que contenga a esos estudiantes.

También advirtió que "si llegara a comprobarse la información sobre la peligrosidad del alumno agresor el mismo no vuelve a la escuela", aunque acotó que la decisión corresponderá al consejo de profesores y a la dirección de cada escuela.

Es importar destacar que entre otras medidas, Massoni pretendía quitar los picaportes exteriores de las puertas de ingreso de los establecimientos educativos e instalar alarmas. Por ese entonces, los programas televisivos de Marcelo Tinelli se hallaban en su pico de popularidad y los acusó de violentos; como asimismo pidió “pinchar” los teléfonos de las escuelas para detectar de donde venían las llamas anónimas con amenazas de bomba y que obligaba a la suspensión de clases y desalojo en los lugares.

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Norberto Massoni, el ministro que quiso instalar detectores de metales.
Norberto Massoni, el ministro que quiso instalar detectores de metales.
12 MAY 2024 - 18:09

Cuando un alumno de 6 años llevó un arma cargada con siete balas a una escuela del barrio de Flores y la Policía de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) debió acercarse hasta el establecimiento para resguardar la situación, hizo recordar la situación que se generó a mediados de 1996 en la provincia del Chubut y la decisión del entonces ministro de Educación, Norberto Massoni de instalar detectores de metales en los establecimientos educativos, entre otras medidas que generaron varios polémicas en un tiempo donde en una de sus principales ciudades, Trelew, se hablaba de la inseguridad existente, relativizada desde el Gobierno con la definición de que era sólo “una sensación”.

Es que los estudiantes lleven armas a los colegios no es un tema nuevo. En 1996, después de seis casos de chicos que fueron con revólveres a sus clases en Chubut, el ministro de Educación de esa provincia tuvo una idea polémica: anunció que se colocarían detectores de metales en las puertas de todos los colegios.

En esa década, de poder menemista a nivel nacional, un grupo de docentes de Puerto Madryn hizo juzgar a dos niños que llevaron revistas pornográficas por parte de sus propios compañeros de clase y en Trelew, además de un joven herido en el marco de una pelea callejera; otros alumnos fueron sancionados por simular un asalto a un comercio “sin avisarle al dueño”. Ni hablar de la conmoción generada en Dolavon cuando se hizo una estudiantina en el cementerio.

La propuesta del ministro Norberto Massoni —inspirada en experiencias realizadas en los Estados Unidos cuando fue a visitar a uno de sus hijos— fue apoyada por el gobernador provincial, Carlos Maestro. Pero generó el rechazo de la mayoría de los Concejos Deliberantes de las ciudades de primera categoría de Chubut y de los directores, maestros y profesores de las escuelas.

"El que quiera un detector tendrá que pedirlo. Y el Ministerio lo enviará", anunció Massoni en ese momento. Y compró dos detectores de metales manuales que pagó 600 pesos. Sin embargo, los aparatos nunca llegaron a salir de los cajones de su escritorio y nunca se supo adonde fueron a parar.

Esa iniciativa para prevenir y erradicar la violencia en las escuelas, ““Bubby” ordenó la imputación de una partida de 7.200 pesos en el presupuesto del organismo que conducía para adquirir los dos primeros detectores de metales que serían colocados en escuelas provinciales donde la dirección del establecimiento acepte su instalación.

El funcionario provincial hizo el anuncio en la Escuela Media 759 de Trelew exPolivalente de Arte en cuyas inmediaciones el alumno Germán Gelvez fue herido de un balazo en la pierna por otro alumno.

Pero tal decisión generó disidencias en el propio seno del gobierno del Chubut. El ministro de Gobierno Trabajo y Justicia José Luis Lizurume responsable del área de seguridad pública manifestó su disidencia con la eventual colocación de detectores de metales "porque sería pintar una imagen desoladora de la escuela", pues "sería presuponer que gran cantidad de alumnos van armados a la escuela".

Intervención judicial

Mientras tanto, en los Tribunales de Trelew, el juez de instrucción doctor Jorge Pfleger abría una causa por el alumno herido la que caratuló "Gelvez Germán Abel Isaac; sobre abuso de armas resultando víctima" en la que estarían involucrados dos menores uno de ellos de 17 años que se presentó ante la Justicia acompañado por sus padres y quedó demorado por encubrimiento y otro menor que se presentó el mismo día de los hechos y fue detenido como responsable del disparo.

En tanto, en la Escuela 759, donde se estudia bachillerato con orientación artística se quejaron desde el centro de estudiantes porque se permitió el ingreso en el establecimiento de alumnos repitentes de 18 a 20 años para llegar al cupo mínimo de alumnos exigido por la ley provincial de emergencia educativa y que mezclados con alumnos de 13 años, se crean distintos subgrupos con diferentes problemáticas e intereses.

El titular de la agrupación estudiantil Diego Rey advirtió que esa situación genera "incompatibiliad de caracteres en un curso y con ello se insta a la violencia". Agregó sobre el hecho que "lo lamentamos porque le dan mala fama a la escuela y además provoca que a la gente lo único que le interese sean los balazos y no que los estudiantes pinten hagan música o bailen".

Con antecedentes, afuera pero adentro

El ministro de Educación intentó tranquilizar a los padres de estudiantes de la Escuela 759 al señalar que firmará un convenio con el Poder Judicial para conocer la identidad de los que hayan tenido o tengan problemas judiciales para encarar un trabajo que contenga a esos estudiantes.

También advirtió que "si llegara a comprobarse la información sobre la peligrosidad del alumno agresor el mismo no vuelve a la escuela", aunque acotó que la decisión corresponderá al consejo de profesores y a la dirección de cada escuela.

Es importar destacar que entre otras medidas, Massoni pretendía quitar los picaportes exteriores de las puertas de ingreso de los establecimientos educativos e instalar alarmas. Por ese entonces, los programas televisivos de Marcelo Tinelli se hallaban en su pico de popularidad y los acusó de violentos; como asimismo pidió “pinchar” los teléfonos de las escuelas para detectar de donde venían las llamas anónimas con amenazas de bomba y que obligaba a la suspensión de clases y desalojo en los lugares.