Guillermo Cantatore, secretario general del Sindicato Único de Empleados de la Industria de la Pirotecnia, destacó que a nivel nacional se trabaja en eliminar los productos considerados “de alto estruendo” y de alto impacto sonoro, dejando a la venta los productos que no superen cierta escala de pulgadas.
“Ya hablemos con todos los comerciantes, el municipio (de Comodoro Rivadavia) nos pidió que se controle cada compra que se haga que casi siempre se hacen en Buenos Aires; se adjuntarán los recibos y cada comerciante deberá presentarse en la Municipalidad y dejar la constancia para que no haya confusiones”.
La pirotecnia está prohibida en la ciudad desde 2017 y se sigue usando de forma clandestina. “Queremos resguardar a esos comerciantes que se harán cargo de lo que se venda en su local y de esta forma, erradicar a la gente que vende por internet porque no tiene un local habilitado”.
“Con la prohibición total –planteó en Cadena Tiempo- a la industria la arruinaron. Hubo gente que le decomisaron la mercadería y se quedó sin nada. Es como arrancar de nuevo. Le vamos a decir a cada comerciante que quiera vender fuegos artificiales, que cada boleta de los productos debe tener un detalle de lo que se compró y se vendió. De este modo, si la Municipalidad quiere mandar un inspector, lo que se vende en cada local. Se debe hacer un relevamiento y los productos deben estar dentro de lo que se puede vender y no puede haber otra cosa”.
Desde el Sindicato reconocieron que con la prohibición total, se genera que la gente recurra a la ilegalidad, a comprar en internet y de “donde sea” ya que la habilitación de las exportaciones lo facilita. “Te lo mandan de Estados Unidos, te lo dejan en la puerta de tu casa y no te cobran un peso”, detalló.
“Se puede controlar de muchas maneras. Parando camiones en el ingreso de la ciudad, controlar en la Ruta”.
Desde la industria lo que se pretende es diferenciar a los elementos que no son nocivos de los que directamente se retiraron del mercado. “Ya no se traen más petardos y bombas de estruendo que superan los veinte gramos”. La venta de productos de bajo impacto fue positiva en la mayoría de las provincias.
“Quisimos diferenciar a los productos que no son dañinos. Vimos en manifestaciones y en partidos de fútbol el uso de pirotecnia que se puede evitar con los controles estrictos en los ingresos a la ciudad y aún más en noviembre y diciembre que son los meses fuertes. Ya tendría que haber operativos y sólo se necesita de una definición”.
Cantatore señaló que existen productos de fabricación nacional pero que la gran mayoría proviene del exterior. “Se podrán comercializar estrellitas, bengalas, estallos, bengalas de humo, petardos de no más de veinte gramos y tortas de hasta 0,8 pulgadas. Eliminando el estruendo estamos aportando a un cambio cultural. Años atrás el barrio se acercaba a la casa que más ruido hacía y hoy, ya las familias lo repudian y a los chicos no les gusta”.
“Hace años que al país no ingresa nada que represente estruendo”, dijo Cantatore quien pidió que se respeten los indicativos de cada producto y el distanciamiento que requiere. “En la prueba que hicimos en Comodoro, utilizamos 19 productos y no creo que los comerciantes después de estar tantos años sin trabajar, se arriesguen a ingresar tortas ruidosas. La venta estará orientada hacia otro lado”.
“Nosotros mismos –finalizó- denunciaremos a quienes no cumplan como ya lo hicimos con sitios y páginas de Facebook. Los locales habilitados se regirán con la ordenanza y no se venderá nada. El control más profundo lo tiene que hacer el municipio”.

Guillermo Cantatore, secretario general del Sindicato Único de Empleados de la Industria de la Pirotecnia, destacó que a nivel nacional se trabaja en eliminar los productos considerados “de alto estruendo” y de alto impacto sonoro, dejando a la venta los productos que no superen cierta escala de pulgadas.
“Ya hablemos con todos los comerciantes, el municipio (de Comodoro Rivadavia) nos pidió que se controle cada compra que se haga que casi siempre se hacen en Buenos Aires; se adjuntarán los recibos y cada comerciante deberá presentarse en la Municipalidad y dejar la constancia para que no haya confusiones”.
La pirotecnia está prohibida en la ciudad desde 2017 y se sigue usando de forma clandestina. “Queremos resguardar a esos comerciantes que se harán cargo de lo que se venda en su local y de esta forma, erradicar a la gente que vende por internet porque no tiene un local habilitado”.
“Con la prohibición total –planteó en Cadena Tiempo- a la industria la arruinaron. Hubo gente que le decomisaron la mercadería y se quedó sin nada. Es como arrancar de nuevo. Le vamos a decir a cada comerciante que quiera vender fuegos artificiales, que cada boleta de los productos debe tener un detalle de lo que se compró y se vendió. De este modo, si la Municipalidad quiere mandar un inspector, lo que se vende en cada local. Se debe hacer un relevamiento y los productos deben estar dentro de lo que se puede vender y no puede haber otra cosa”.
Desde el Sindicato reconocieron que con la prohibición total, se genera que la gente recurra a la ilegalidad, a comprar en internet y de “donde sea” ya que la habilitación de las exportaciones lo facilita. “Te lo mandan de Estados Unidos, te lo dejan en la puerta de tu casa y no te cobran un peso”, detalló.
“Se puede controlar de muchas maneras. Parando camiones en el ingreso de la ciudad, controlar en la Ruta”.
Desde la industria lo que se pretende es diferenciar a los elementos que no son nocivos de los que directamente se retiraron del mercado. “Ya no se traen más petardos y bombas de estruendo que superan los veinte gramos”. La venta de productos de bajo impacto fue positiva en la mayoría de las provincias.
“Quisimos diferenciar a los productos que no son dañinos. Vimos en manifestaciones y en partidos de fútbol el uso de pirotecnia que se puede evitar con los controles estrictos en los ingresos a la ciudad y aún más en noviembre y diciembre que son los meses fuertes. Ya tendría que haber operativos y sólo se necesita de una definición”.
Cantatore señaló que existen productos de fabricación nacional pero que la gran mayoría proviene del exterior. “Se podrán comercializar estrellitas, bengalas, estallos, bengalas de humo, petardos de no más de veinte gramos y tortas de hasta 0,8 pulgadas. Eliminando el estruendo estamos aportando a un cambio cultural. Años atrás el barrio se acercaba a la casa que más ruido hacía y hoy, ya las familias lo repudian y a los chicos no les gusta”.
“Hace años que al país no ingresa nada que represente estruendo”, dijo Cantatore quien pidió que se respeten los indicativos de cada producto y el distanciamiento que requiere. “En la prueba que hicimos en Comodoro, utilizamos 19 productos y no creo que los comerciantes después de estar tantos años sin trabajar, se arriesguen a ingresar tortas ruidosas. La venta estará orientada hacia otro lado”.
“Nosotros mismos –finalizó- denunciaremos a quienes no cumplan como ya lo hicimos con sitios y páginas de Facebook. Los locales habilitados se regirán con la ordenanza y no se venderá nada. El control más profundo lo tiene que hacer el municipio”.