“Con Diego quiero ser campeón del mundo, hasta ahí no paramos”

Convencido de su destino y con un reciente nocaut en su noveno combate profesional, “El Distinto” también incluye a su entrenador y manejador, Diego Herminio Sañanco, en el sueño de obtener un título mundial.

18 FEB 2026 - 18:42 | Actualizado 18 FEB 2026 - 18:57


“Nuestro plan era llevarnos por delante el rival, nos preparamos para eso. Pero me lo tomé tranquilo, sabíamos que trabajo teníamos que hacer. Sabíamos que cuando él sintiera una mano no iba a pelar, a partir de ahí lo empecé a buscar y la gané muy bien”, resumió Dylan sobre el triunfo por la vía rápida ante el bonaerense Miguel Chilaver, el último sábado en su presentación absoluta en el ring de la Federación Argentina de Box (FAB).

“Tengo sueños, tengo metas, seguimos por más. Esto recién empieza, ya tenemos nueve victorias con seis nocauts y así vamos yendo”, remarcó el púgil en diálogo con Tiempo Deportivo.

“Veía que en algún momento se iba a caer, lo seguía buscando, cada vez que lo golpeaba le dolía, pero su rincón hizo bien en tirar la toalla porque entraban manos muy duras abajo y las aguantó como un guerrero”, valoró Navarro.

“Me dijo que no parara, que iba a ser el nuevo campeón argentino, así que contento con esas palabras de un boxeador que acababa de dejar todo arriba del ring”, aludió sobre el saludo ante las cámaras.

“Como todos dicen, el zurdo es complicado, y a él le costó mucho porque lo trabajamos muy bien, le cortamos los pasos y no lo dejamos pensar, le gané muy cómodo los tres rounds”, analizó.

“Diego (Sañanco) me dijo que especulara solamente en el primer round, pero como vi como las manos entraban, me fui confiando cada vez más. Además, el rincón mi pidió que tratara de combinar abajo y salieron las manos que trabajamos”, celebró.

“Son tres días de descanso, porque cada vez que peleas el cuerpo se desgasta, te duele todo, y hay que descansar. Me duelen un poco los brazos más que nada y el cuello de tanto pegar, cuando se enfría el cuerpo te duele todo”, admitió sobre las horas después de un combate boxístico.

“Fuimos un día antes, recorrimos un poco, salimos a comprar unas cosas, caminamos hasta El Obelisco, pero después de la pelea, a la madrugada, nos tomamos el avión y nos vinimos acá”, contó sobre el periplo a Buenos Aires.

“No dimos tan bien el pesaje los dos y terminaron pactando la pelea en súper pluma, pero naturalmente soy un súper gallo”, aclaró.

“Veníamos con la misma cantidad de peleas, él había peleado con buenos boxeadores, yo veía una pelea larga, a seis rounds, pero por suerte duró menos”, ponderó.

“Tratamos de hacer siempre diez, doce rounds de sparrings, y eso se nota arriba del ring”, dijo sobre su preparación.

“Nos hablaron después de la pelea que nos van a tener en cuenta para volver ahí a pelear ahí con TyC Sports, contentos porque abrimos otra puerta y ahora a esperar que aparezca una nueva pelea”, agregó ilusionado Dylan.

“Trelew es como mi familia, me hacen el aguante, a mi pareja que siempre me ayuda, a la gente del barrio que me tienen allá arriba, contento de dejar bien representado al lugar donde crecí”, destacó sobre el apoyo de la gente.

“Diego quiere lo mejor para mí, los dos queremos ser alguien, yo como boxeador y él como entrenador, sumar experiencia, con Diego quiero ser campeón del mundo, hasta ahí no paramos”, sentenció.

“Volveremos rápido a entrenar y a seguir firme como siempre”, indicó en el final.

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18 FEB 2026 - 18:42


“Nuestro plan era llevarnos por delante el rival, nos preparamos para eso. Pero me lo tomé tranquilo, sabíamos que trabajo teníamos que hacer. Sabíamos que cuando él sintiera una mano no iba a pelar, a partir de ahí lo empecé a buscar y la gané muy bien”, resumió Dylan sobre el triunfo por la vía rápida ante el bonaerense Miguel Chilaver, el último sábado en su presentación absoluta en el ring de la Federación Argentina de Box (FAB).

“Tengo sueños, tengo metas, seguimos por más. Esto recién empieza, ya tenemos nueve victorias con seis nocauts y así vamos yendo”, remarcó el púgil en diálogo con Tiempo Deportivo.

“Veía que en algún momento se iba a caer, lo seguía buscando, cada vez que lo golpeaba le dolía, pero su rincón hizo bien en tirar la toalla porque entraban manos muy duras abajo y las aguantó como un guerrero”, valoró Navarro.

“Me dijo que no parara, que iba a ser el nuevo campeón argentino, así que contento con esas palabras de un boxeador que acababa de dejar todo arriba del ring”, aludió sobre el saludo ante las cámaras.

“Como todos dicen, el zurdo es complicado, y a él le costó mucho porque lo trabajamos muy bien, le cortamos los pasos y no lo dejamos pensar, le gané muy cómodo los tres rounds”, analizó.

“Diego (Sañanco) me dijo que especulara solamente en el primer round, pero como vi como las manos entraban, me fui confiando cada vez más. Además, el rincón mi pidió que tratara de combinar abajo y salieron las manos que trabajamos”, celebró.

“Son tres días de descanso, porque cada vez que peleas el cuerpo se desgasta, te duele todo, y hay que descansar. Me duelen un poco los brazos más que nada y el cuello de tanto pegar, cuando se enfría el cuerpo te duele todo”, admitió sobre las horas después de un combate boxístico.

“Fuimos un día antes, recorrimos un poco, salimos a comprar unas cosas, caminamos hasta El Obelisco, pero después de la pelea, a la madrugada, nos tomamos el avión y nos vinimos acá”, contó sobre el periplo a Buenos Aires.

“No dimos tan bien el pesaje los dos y terminaron pactando la pelea en súper pluma, pero naturalmente soy un súper gallo”, aclaró.

“Veníamos con la misma cantidad de peleas, él había peleado con buenos boxeadores, yo veía una pelea larga, a seis rounds, pero por suerte duró menos”, ponderó.

“Tratamos de hacer siempre diez, doce rounds de sparrings, y eso se nota arriba del ring”, dijo sobre su preparación.

“Nos hablaron después de la pelea que nos van a tener en cuenta para volver ahí a pelear ahí con TyC Sports, contentos porque abrimos otra puerta y ahora a esperar que aparezca una nueva pelea”, agregó ilusionado Dylan.

“Trelew es como mi familia, me hacen el aguante, a mi pareja que siempre me ayuda, a la gente del barrio que me tienen allá arriba, contento de dejar bien representado al lugar donde crecí”, destacó sobre el apoyo de la gente.

“Diego quiere lo mejor para mí, los dos queremos ser alguien, yo como boxeador y él como entrenador, sumar experiencia, con Diego quiero ser campeón del mundo, hasta ahí no paramos”, sentenció.

“Volveremos rápido a entrenar y a seguir firme como siempre”, indicó en el final.