“Parece que ahora soy mejor boxeadora”

Con la modestia de siempre y convertida en la boxeadora argentina más longeva en lograr otro título mundial, a los 45 años, “Sole” rescata su aprendizaje y su evolución. Y lo mejor de todo, horas después de haber vencido a la estadounidense Samantha Worthington en Detroit y haberle arrebatado el título interino súper ligero AMB, “La Itaka” sigue hablando de futuro. Charla imperdible con Jornada Radio.

23 FEB 2026 - 13:42 | Actualizado 23 FEB 2026 - 17:22

NOTA COMPLETA ACÁ

“Me acosté tarde, como a las 3 de la mañana. Fueron las demás peleas, terminar terrible cartelera, las tremendas boxeadoras que había de fondo, también disfrute de todo eso y entonces la salida del estadio fue bastante larga, hasta que llegamos al hotel, comimos algo y nos pudimos dormir”, resumió sobre los momentos posteriores a la conquista del título interino súper ligero WBA (Asociación Mundial de Boxeo), por nocaut técnico en el inicio del noveno round sobre la local Samatha Worthington en el Litte Caesars Arena de Detroit.

“El control antidoping fue antes de la pelea, con la revisión médica”, aclaró “Sole” ante una consulta puntual.

“Terminó el octavo round y Mario me estaba dando las indicaciones de espaldas y miro al rincón de mi rival y veo que le estaban sacando el guante, se lo digo a Mauko y cuando se dio vuelta el referí dijo que la pelea no iba más, justo me había parado para salir, y cuando sonó la campana dieron aviso que la mina no seguía más, no sabés lo lindo que fue eso”, relató sobre el emotivo desenlace del combate y su estremecedor llanto de desahogo.

“Esta pelea fue muy especial, a mis 45 años ser otra vez campeona del mundo, se me cruzaron por la cabeza los días de entrenamientos, las palabras de Mauko y Federico (Wittenkamp) de que era una oportunidad muy grande, que estaba en juego parte de mi futuro. Después las cosas que me pasaron durante todo el año que la gente no sabe: casi pierdo a dos de mis hijitas, una por un accidente con monóxido de carbono y a Sasha que le pasó algo terrible. El sufrimiento del gimnasio, que a la vez lo disfruto porque es parte del proceso”, reveló.

“Cuando salía del camarín al ring me tomé mi tiempo para hablarme de todas esas cosas, me decía palabras de superación, que estaba acá, que mi futuro dependía de esta pelea, subí con muchas ganas y terminar así fue algo muy lindo”, compartió.

“Hoy con las chicas está todo bien gracias a Dios, hay un video que justo se estaban grabando porque estaban esperando la pelea que al final no se pudo ver, y cuando las llamó el padre y les mostramos el cinturón, está todo grabado, fue un griterío; estaban además mi mamá, Lucas -su hermano ex campeón mundial-, fue todo un quilombo. La dedicatoria es para toda mi familia que ve el sacrificio que hacemos los dos y a toda la gente del pueblo, de Trelew, porque salgo a representar a cada uno de ustedes”, celebró la abuela boxeadora.

“Fueron dos meses de preparación y de estudio, porque Mario la estudió mucho y en base a eso nos preparamos también con Federico. Mauko me decía que estaba asombrado porque en los videos que veíamos de ella, en el cuarto o quinto round bajaba el ritmo y se plantaba más, entonces había que hacer otro trabajo. Pero esta vez llegó hasta el octavo dando todo, aunque mi rincón la veía asustada”, analizó sobre le proceso de preparación y el trámite de pelea del sábado.

Mejor aprendiz



“Hablábamos con otra boxeadora argentina que vive acá en Estados Unidos y tiene dos hijos, y yo le decía que ahora estoy aprendiendo más del boxeo, estoy mejorando más ahora de grande y eso me incentiva. Parece que soy mejor boxeadora”, aseveró un poco entre risas.

“Yo me dediqué al boxeo después de que tuve a mis tres hijas, ellas arrastraron toda la vida conmigo, me llevaba dos en el carrito y una caminando siempre por el mismo recorrido dos veces por día al gimnasio, anoche se los agradecía, y ellas están súper contentas, se criaron conmigo en el gimnasio”, evocó su enorme sacrificio que se refleja en una nueva corona mundial en 19 años de profesionalismo.

Respetuosa siempre de sus rivales, salvo cuando la polaca Ewa Brodnicka le estampó un beso en la boca en el pesaje de la pelea de 2019, “Sole” contó sobre las palabras que intercambió con Worthington tras el fallo de la pelea: “me felicitó y le dije que no se bajoneara, que era joven, que el boxeo es así, que le deseaba lo mejor y que estaba muy agradecida de que me haya invitado a Detroit”.

“Mario se encargará de mis próximos desafíos, se está hablando, Kate Taylor (la encumbrada irlandesa pronto a cumplir 40 años) y Amanda Serrano (la multicampeona portorriqueña dueña de nueve títulos mundiales en siete categorías diferentes, cerca de los 38) son las chicas que van a querer mi cinturón”, destacó la ilustre portera de Escuela de la 207 de Barrio Inta.

“Gracias por hacerme el aguante, tengo muchísimos mensajes, los voy leyendo de a poco, voy a tener que hacer un video para agradecerles a todos, muy lindas palabras, y les mando un saludo a toda la gente de Trelew y de todo Chubut”, dedicó en la despedida.

Enterate de las noticias de DEPORTES a través de nuestro newsletter

Anotate para recibir las noticias más importantes de esta sección.

Te podés dar de baja en cualquier momento con un solo clic.
23 FEB 2026 - 13:42

NOTA COMPLETA ACÁ

“Me acosté tarde, como a las 3 de la mañana. Fueron las demás peleas, terminar terrible cartelera, las tremendas boxeadoras que había de fondo, también disfrute de todo eso y entonces la salida del estadio fue bastante larga, hasta que llegamos al hotel, comimos algo y nos pudimos dormir”, resumió sobre los momentos posteriores a la conquista del título interino súper ligero WBA (Asociación Mundial de Boxeo), por nocaut técnico en el inicio del noveno round sobre la local Samatha Worthington en el Litte Caesars Arena de Detroit.

“El control antidoping fue antes de la pelea, con la revisión médica”, aclaró “Sole” ante una consulta puntual.

“Terminó el octavo round y Mario me estaba dando las indicaciones de espaldas y miro al rincón de mi rival y veo que le estaban sacando el guante, se lo digo a Mauko y cuando se dio vuelta el referí dijo que la pelea no iba más, justo me había parado para salir, y cuando sonó la campana dieron aviso que la mina no seguía más, no sabés lo lindo que fue eso”, relató sobre el emotivo desenlace del combate y su estremecedor llanto de desahogo.

“Esta pelea fue muy especial, a mis 45 años ser otra vez campeona del mundo, se me cruzaron por la cabeza los días de entrenamientos, las palabras de Mauko y Federico (Wittenkamp) de que era una oportunidad muy grande, que estaba en juego parte de mi futuro. Después las cosas que me pasaron durante todo el año que la gente no sabe: casi pierdo a dos de mis hijitas, una por un accidente con monóxido de carbono y a Sasha que le pasó algo terrible. El sufrimiento del gimnasio, que a la vez lo disfruto porque es parte del proceso”, reveló.

“Cuando salía del camarín al ring me tomé mi tiempo para hablarme de todas esas cosas, me decía palabras de superación, que estaba acá, que mi futuro dependía de esta pelea, subí con muchas ganas y terminar así fue algo muy lindo”, compartió.

“Hoy con las chicas está todo bien gracias a Dios, hay un video que justo se estaban grabando porque estaban esperando la pelea que al final no se pudo ver, y cuando las llamó el padre y les mostramos el cinturón, está todo grabado, fue un griterío; estaban además mi mamá, Lucas -su hermano ex campeón mundial-, fue todo un quilombo. La dedicatoria es para toda mi familia que ve el sacrificio que hacemos los dos y a toda la gente del pueblo, de Trelew, porque salgo a representar a cada uno de ustedes”, celebró la abuela boxeadora.

“Fueron dos meses de preparación y de estudio, porque Mario la estudió mucho y en base a eso nos preparamos también con Federico. Mauko me decía que estaba asombrado porque en los videos que veíamos de ella, en el cuarto o quinto round bajaba el ritmo y se plantaba más, entonces había que hacer otro trabajo. Pero esta vez llegó hasta el octavo dando todo, aunque mi rincón la veía asustada”, analizó sobre le proceso de preparación y el trámite de pelea del sábado.

Mejor aprendiz



“Hablábamos con otra boxeadora argentina que vive acá en Estados Unidos y tiene dos hijos, y yo le decía que ahora estoy aprendiendo más del boxeo, estoy mejorando más ahora de grande y eso me incentiva. Parece que soy mejor boxeadora”, aseveró un poco entre risas.

“Yo me dediqué al boxeo después de que tuve a mis tres hijas, ellas arrastraron toda la vida conmigo, me llevaba dos en el carrito y una caminando siempre por el mismo recorrido dos veces por día al gimnasio, anoche se los agradecía, y ellas están súper contentas, se criaron conmigo en el gimnasio”, evocó su enorme sacrificio que se refleja en una nueva corona mundial en 19 años de profesionalismo.

Respetuosa siempre de sus rivales, salvo cuando la polaca Ewa Brodnicka le estampó un beso en la boca en el pesaje de la pelea de 2019, “Sole” contó sobre las palabras que intercambió con Worthington tras el fallo de la pelea: “me felicitó y le dije que no se bajoneara, que era joven, que el boxeo es así, que le deseaba lo mejor y que estaba muy agradecida de que me haya invitado a Detroit”.

“Mario se encargará de mis próximos desafíos, se está hablando, Kate Taylor (la encumbrada irlandesa pronto a cumplir 40 años) y Amanda Serrano (la multicampeona portorriqueña dueña de nueve títulos mundiales en siete categorías diferentes, cerca de los 38) son las chicas que van a querer mi cinturón”, destacó la ilustre portera de Escuela de la 207 de Barrio Inta.

“Gracias por hacerme el aguante, tengo muchísimos mensajes, los voy leyendo de a poco, voy a tener que hacer un video para agradecerles a todos, muy lindas palabras, y les mando un saludo a toda la gente de Trelew y de todo Chubut”, dedicó en la despedida.