Por Esteban Gallo
La figura de Manuel Adorni, jefe de gabinete del gobierno libertario quedó en el centro de la polémica, luego de que se conociera que su esposa Bettina Angeletti viajó en el avión presidencial a Nueva York para participar de actividades vinculadas a la llamada “Argentina Week”.
Un papelón mayúsculo, protagonizado por el mismo funcionario que en agosto de 2024 anunció con bombos y platillos la entrada en vigencia del decreto 712/2024 que limita el uso de los aviones del Gobierno.
Con cara de prócer, Adorni dijo en aquella oportunidad: “Hemos decretado que los aviones del Estado no podrán ser usados para llevar familiares de funcionarios. Este es otro privilegio que se termina”.
La incongruencia del Jefe de Gabinete de Milei tuvo la repercusión que merecía. Hoy pesa una denuncia contra el ex vocero presidencial por los supuestos delitos de malversación de caudales públicos, defraudación contra la administración pública, violación de los deberes de funcionarios públicos y abuso de autoridad.
El día que anunció el decreto sobre el uso de los aviones había dicho: “Cuando utilizás para beneficio personal cuestiones del Estado, estás abusando de tu posición de poder”. Exactamente lo que él hizo 7 meses después.
Tras la difusión de la noticia, Adorni emprendió una recorrida mediática por medios amigos tratando de lavar su imagen, pero salió más embarrado de lo que estaba. En una de esas entrevistas, sin ponerse colorado, y para justificarse, dijo: “Vengo a deslomarme a Nueva York”.
La frase, cargada de frivolidad, fue un agravio para los ciudadanos que de verdad se rompen el lomo trabajando. Al mismo tiempo, traicionó la confianza de quienes creyeron en su palabra cuando decía que el gobierno libertario “venía para terminar con los gastos vinculados a la casta”.
Adorni también debe dar explicaciones por los lujos que se da, cada vez que sale de viaje con su mujer. El costo del hotel 5 estrellas en el que se alojaron en Manhattan, en la Quinta Avenida, a pocos metros del Empire State Building, con baño en suite y canilla libre en champagne, cuesta entre 800 y 6.500 dólares la noche. Linda manera de deslomarse.
¿Como hace Manuel Adorni para permitirse esos caprichitos, con un sueldo de 3 millones y medio de pesos? ¿De dónde saca la viyuya?.
Como si no fuera suficiente con la novela neoyorquina, más tarde se supo que en febrero de este año viajó con su pareja a Punta del Este en un avión privado que costó entre ida y vuelta unos diez mil dólares.
Su mujer trabaja como coaching. ¿Será que esa profesión además de transformar vidas también transforma las cuentas bancarias? ¿En qué modulo del coaching ontológico se enseña a generar ese flujo de dinero?.
El episodio que hoy tiene como protagonista al Jefe de Gabinete nacional es uno más en la larga lista de escándalos libertarios desde la asunción de Milei en diciembre de 2023.
Entre las más importantes podemos destacar, las presuntas coimas en la Agencia Nacional de Discapacidad, una investigación que se abrió tras la filtración de audios del ex funcionario Diego Spagnuolo, que ponen al desnudo un esquema de sobornos de laboratorios para obtener contratos con el gobierno; la polémica por los alimentos para comedores sociales que estaban almacenados en depósitos del Estado sin distribuirse, y el escándalo de las criptomonedas $LIBRA, que salpican de lleno a Javier Milei.
En referencia al tema, trascendió en las últimas horas que el titular del Poder Ejecutivo mantuvo 20 llamadas con el operador cripto Mauricio Novelli, 14 con Santiago Caputo y otras 7 con su hermana Karina, durante las horas previas al lanzamiento de $LIBRA y las posteriores al colapso del criptoactivo.
Hablando de “la Jefe”, como le gusta decirle el presidente a su hermana, este será el gobierno al que se recuerde por el famoso 3%, el supuesto peaje político que se cobraría como comisión para ciertas operaciones o gestiones.
Este es el gran equipo libertario que iba a terminar con “la casta” política, los privilegios del Estado y el uso indebido de los recursos públicos.
Adorni, pavoneándose con su esposa en Nueva York e inventando excusas inverosímiles para justificarse, es la muestra de un botón de un gobierno que dice una cosa y hace otra.
Se les cayó la careta y los argentinos que se desloman de verdad, ya se han dado cuenta.

Por Esteban Gallo
La figura de Manuel Adorni, jefe de gabinete del gobierno libertario quedó en el centro de la polémica, luego de que se conociera que su esposa Bettina Angeletti viajó en el avión presidencial a Nueva York para participar de actividades vinculadas a la llamada “Argentina Week”.
Un papelón mayúsculo, protagonizado por el mismo funcionario que en agosto de 2024 anunció con bombos y platillos la entrada en vigencia del decreto 712/2024 que limita el uso de los aviones del Gobierno.
Con cara de prócer, Adorni dijo en aquella oportunidad: “Hemos decretado que los aviones del Estado no podrán ser usados para llevar familiares de funcionarios. Este es otro privilegio que se termina”.
La incongruencia del Jefe de Gabinete de Milei tuvo la repercusión que merecía. Hoy pesa una denuncia contra el ex vocero presidencial por los supuestos delitos de malversación de caudales públicos, defraudación contra la administración pública, violación de los deberes de funcionarios públicos y abuso de autoridad.
El día que anunció el decreto sobre el uso de los aviones había dicho: “Cuando utilizás para beneficio personal cuestiones del Estado, estás abusando de tu posición de poder”. Exactamente lo que él hizo 7 meses después.
Tras la difusión de la noticia, Adorni emprendió una recorrida mediática por medios amigos tratando de lavar su imagen, pero salió más embarrado de lo que estaba. En una de esas entrevistas, sin ponerse colorado, y para justificarse, dijo: “Vengo a deslomarme a Nueva York”.
La frase, cargada de frivolidad, fue un agravio para los ciudadanos que de verdad se rompen el lomo trabajando. Al mismo tiempo, traicionó la confianza de quienes creyeron en su palabra cuando decía que el gobierno libertario “venía para terminar con los gastos vinculados a la casta”.
Adorni también debe dar explicaciones por los lujos que se da, cada vez que sale de viaje con su mujer. El costo del hotel 5 estrellas en el que se alojaron en Manhattan, en la Quinta Avenida, a pocos metros del Empire State Building, con baño en suite y canilla libre en champagne, cuesta entre 800 y 6.500 dólares la noche. Linda manera de deslomarse.
¿Como hace Manuel Adorni para permitirse esos caprichitos, con un sueldo de 3 millones y medio de pesos? ¿De dónde saca la viyuya?.
Como si no fuera suficiente con la novela neoyorquina, más tarde se supo que en febrero de este año viajó con su pareja a Punta del Este en un avión privado que costó entre ida y vuelta unos diez mil dólares.
Su mujer trabaja como coaching. ¿Será que esa profesión además de transformar vidas también transforma las cuentas bancarias? ¿En qué modulo del coaching ontológico se enseña a generar ese flujo de dinero?.
El episodio que hoy tiene como protagonista al Jefe de Gabinete nacional es uno más en la larga lista de escándalos libertarios desde la asunción de Milei en diciembre de 2023.
Entre las más importantes podemos destacar, las presuntas coimas en la Agencia Nacional de Discapacidad, una investigación que se abrió tras la filtración de audios del ex funcionario Diego Spagnuolo, que ponen al desnudo un esquema de sobornos de laboratorios para obtener contratos con el gobierno; la polémica por los alimentos para comedores sociales que estaban almacenados en depósitos del Estado sin distribuirse, y el escándalo de las criptomonedas $LIBRA, que salpican de lleno a Javier Milei.
En referencia al tema, trascendió en las últimas horas que el titular del Poder Ejecutivo mantuvo 20 llamadas con el operador cripto Mauricio Novelli, 14 con Santiago Caputo y otras 7 con su hermana Karina, durante las horas previas al lanzamiento de $LIBRA y las posteriores al colapso del criptoactivo.
Hablando de “la Jefe”, como le gusta decirle el presidente a su hermana, este será el gobierno al que se recuerde por el famoso 3%, el supuesto peaje político que se cobraría como comisión para ciertas operaciones o gestiones.
Este es el gran equipo libertario que iba a terminar con “la casta” política, los privilegios del Estado y el uso indebido de los recursos públicos.
Adorni, pavoneándose con su esposa en Nueva York e inventando excusas inverosímiles para justificarse, es la muestra de un botón de un gobierno que dice una cosa y hace otra.
Se les cayó la careta y los argentinos que se desloman de verdad, ya se han dado cuenta.