Una madre denunció situaciones de bullying y presuntos malos tratos en la Escuela N° 91 de Valle C de Comodoro Rivadavia, lo que generó preocupación entre familias y derivó en la intervención de autoridades educativas. Sofía López, relató que el caso de su hijo expuso una problemática más amplia dentro de la institución. “A partir de lo que pasó con mi hijo, se contactaron muchos padres y aparecieron más situaciones”, explicó.
Según detalló, los episodios incluyen agresiones físicas, verbales y situaciones de hostigamiento entre alumnos, además de cuestionamientos hacia el accionar de algunos adultos dentro del establecimiento.
La madre indicó que, tras la denuncia, la escuela anunció la intervención del Equipo de Orientación y Apoyo a las Trayectorias Escolares, junto con la realización de talleres y reuniones con familias. Sin embargo, cuestionó la falta de medidas concretas.
Además, apuntó contra un tallerista, a quien acusó de aplicar castigos considerados inapropiados, como mantener a alumnos de pie frente al pizarrón durante toda la clase. También señaló que esta persona tendría antecedentes que ya habían sido denunciados años atrás.
En paralelo, López criticó la exposición pública del conflicto dentro de la propia escuela, al asegurar que docentes habrían abordado el tema en formación frente a los alumnos, lo que generó incomodidad en su hijo. El caso generó una fuerte repercusión entre las familias y reabrió el debate sobre los mecanismos de contención, prevención y actuación ante situaciones de violencia escolar. Mientras tanto, el alumno afectado asistió parcialmente a clases durante la semana y su familia continúa a la espera de respuestas concretas por parte de la institución.

Una madre denunció situaciones de bullying y presuntos malos tratos en la Escuela N° 91 de Valle C de Comodoro Rivadavia, lo que generó preocupación entre familias y derivó en la intervención de autoridades educativas. Sofía López, relató que el caso de su hijo expuso una problemática más amplia dentro de la institución. “A partir de lo que pasó con mi hijo, se contactaron muchos padres y aparecieron más situaciones”, explicó.
Según detalló, los episodios incluyen agresiones físicas, verbales y situaciones de hostigamiento entre alumnos, además de cuestionamientos hacia el accionar de algunos adultos dentro del establecimiento.
La madre indicó que, tras la denuncia, la escuela anunció la intervención del Equipo de Orientación y Apoyo a las Trayectorias Escolares, junto con la realización de talleres y reuniones con familias. Sin embargo, cuestionó la falta de medidas concretas.
Además, apuntó contra un tallerista, a quien acusó de aplicar castigos considerados inapropiados, como mantener a alumnos de pie frente al pizarrón durante toda la clase. También señaló que esta persona tendría antecedentes que ya habían sido denunciados años atrás.
En paralelo, López criticó la exposición pública del conflicto dentro de la propia escuela, al asegurar que docentes habrían abordado el tema en formación frente a los alumnos, lo que generó incomodidad en su hijo. El caso generó una fuerte repercusión entre las familias y reabrió el debate sobre los mecanismos de contención, prevención y actuación ante situaciones de violencia escolar. Mientras tanto, el alumno afectado asistió parcialmente a clases durante la semana y su familia continúa a la espera de respuestas concretas por parte de la institución.