Durante este último fin de semana, el Centro Astronómico de Trelew fue escenario de un encuentro que puso en el centro de la escena una de las discusiones más relevantes del deporte actual: el rol del género en la construcción de espacios más inclusivos. Bajo el nombre “Formando Líderes”, la jornada reunió a referentes del fútbol femenino con el objetivo de reflexionar, debatir y proyectar nuevas herramientas para transformar las instituciones deportivas.
La apertura estuvo a cargo de Marina Veleda y Cecilia Maricel Russo, quienes presentaron un proyecto de extensión universitaria enfocado en la formación con perspectiva de género dentro del fútbol. La propuesta, atravesada por un enfoque integral, plantea trabajar en cuatro dimensiones clave para la prevención de las violencias, colocando el eje de género como prioridad mediante diagnósticos participativos, talleres en clubes y espacios de escucha para conocer las experiencias de quienes forman parte del ámbito deportivo.
En ese marco, las expositoras destacaron la importancia de capacitar y formar a las instituciones para la implementación de la Ley Micaela en el deporte, entendiendo que los clubes no son únicamente espacios de competencia, sino también ámbitos de socialización donde se construyen valores, vínculos y ciudadanía.

La segunda etapa del encuentro profundizó el abordaje desde una perspectiva psicológica y de liderazgo deportivo. La encargada de esta exposición fue María Laura Reichmann, quien propuso analizar las particularidades emocionales que atraviesan al fútbol femenino y masculino, y cómo estas influyen en la construcción de liderazgos dentro de las instituciones.
En su desarrollo, la Licenciada Reichmann marcó diferencias claras entre ambos contextos. En el fútbol femenino, explicó, se gestionan procesos que aún están en construcción y en búsqueda de legitimación, lo que genera una mayor cercanía emocional con las jugadoras y demanda espacios constantes de contención y escucha. En contraste, el fútbol masculino presenta estructuras más consolidadas y jerárquicas, donde el foco suele estar puesto en el resultado, el poder y la competencia, acompañado por una mayor exposición mediática y presión externa. Uno de los ejes centrales de su intervención giró en torno a la transición de jugadoras y jugadores hacia roles dirigenciales. En ese sentido, subrayó que este pasaje requiere un trabajo psicológico profundo: elaborar el duelo del retiro, aprender a regular las emociones, separar lo personal de lo institucional y resignificar la propia identidad deportiva son pasos fundamentales para asumir nuevas responsabilidades dentro del ámbito deportivo.

Para su prevención, retomó lineamientos establecidos a nivel internacional, señalando la importancia de un posicionamiento institucional claro y explícito que defina qué conductas no son aceptables. Asimismo, destacó la necesidad de contar con protocolos simples, conocidos y aplicables, que indiquen cómo actuar ante situaciones de acoso, a quién recurrir y cuáles son los pasos posteriores a una denuncia, diferenciando también los procedimientos según se trate de menores o mayores de edad.
Finalmente, subrayó que la formación debe alcanzar a todos los roles dentro del club, consolidando una cultura institucional basada en el respeto, la equidad y la responsabilidad compartida.
El cierre de la jornada estuvo a cargo de Patricio Mc Inerny, quien aportó una mirada jurídica al desarrollo del fútbol al abordar el derecho formativo, un aspecto clave para la protección de los clubes que cumplen un rol esencial en la formación de deportistas. En su exposición, explicó que este derecho tiene como objetivo garantizar el reconocimiento y la compensación a las instituciones formadoras, remarcando que no puede ser cedido ni transferido, que solo puede ser reclamado por el club titular y que, además, es irrenunciable.
Mc Inerny también realizó un recorrido por el origen de los denominados “derechos de formación”, detallando sus principales componentes: la indemnización por formación y el mecanismo de solidaridad. Ambos instrumentos, explicó, buscan asegurar que los clubes que invierten en el desarrollo de jugadores reciban una retribución cuando estos avanzan en sus carreras hacia niveles superiores.
En ese sentido, subrayó la importancia de registrar correctamente a los futbolistas en el sistema Comet, una herramienta fundamental para la generación del pasaporte deportivo electrónico, que permite acreditar de manera formal la trayectoria de cada jugador. Asimismo, hizo foco en el ámbito nacional, donde el cálculo de estos derechos se determina en función de los años efectivos de formación y la categoría del club obligado al pago.
De esta manera, el encuentro “Formando Líderes” concluyó con una mirada integral que atravesó lo social, lo psicológico y lo legal, consolidando un espacio de formación que no solo impulsa el crecimiento del fútbol femenino, sino que también fortalece a las instituciones en su conjunto, proyectándolas hacia un modelo más inclusivo, consciente y profesional. (Fuente: AFA/CFFA).

Durante este último fin de semana, el Centro Astronómico de Trelew fue escenario de un encuentro que puso en el centro de la escena una de las discusiones más relevantes del deporte actual: el rol del género en la construcción de espacios más inclusivos. Bajo el nombre “Formando Líderes”, la jornada reunió a referentes del fútbol femenino con el objetivo de reflexionar, debatir y proyectar nuevas herramientas para transformar las instituciones deportivas.
La apertura estuvo a cargo de Marina Veleda y Cecilia Maricel Russo, quienes presentaron un proyecto de extensión universitaria enfocado en la formación con perspectiva de género dentro del fútbol. La propuesta, atravesada por un enfoque integral, plantea trabajar en cuatro dimensiones clave para la prevención de las violencias, colocando el eje de género como prioridad mediante diagnósticos participativos, talleres en clubes y espacios de escucha para conocer las experiencias de quienes forman parte del ámbito deportivo.
En ese marco, las expositoras destacaron la importancia de capacitar y formar a las instituciones para la implementación de la Ley Micaela en el deporte, entendiendo que los clubes no son únicamente espacios de competencia, sino también ámbitos de socialización donde se construyen valores, vínculos y ciudadanía.

La segunda etapa del encuentro profundizó el abordaje desde una perspectiva psicológica y de liderazgo deportivo. La encargada de esta exposición fue María Laura Reichmann, quien propuso analizar las particularidades emocionales que atraviesan al fútbol femenino y masculino, y cómo estas influyen en la construcción de liderazgos dentro de las instituciones.
En su desarrollo, la Licenciada Reichmann marcó diferencias claras entre ambos contextos. En el fútbol femenino, explicó, se gestionan procesos que aún están en construcción y en búsqueda de legitimación, lo que genera una mayor cercanía emocional con las jugadoras y demanda espacios constantes de contención y escucha. En contraste, el fútbol masculino presenta estructuras más consolidadas y jerárquicas, donde el foco suele estar puesto en el resultado, el poder y la competencia, acompañado por una mayor exposición mediática y presión externa. Uno de los ejes centrales de su intervención giró en torno a la transición de jugadoras y jugadores hacia roles dirigenciales. En ese sentido, subrayó que este pasaje requiere un trabajo psicológico profundo: elaborar el duelo del retiro, aprender a regular las emociones, separar lo personal de lo institucional y resignificar la propia identidad deportiva son pasos fundamentales para asumir nuevas responsabilidades dentro del ámbito deportivo.

Para su prevención, retomó lineamientos establecidos a nivel internacional, señalando la importancia de un posicionamiento institucional claro y explícito que defina qué conductas no son aceptables. Asimismo, destacó la necesidad de contar con protocolos simples, conocidos y aplicables, que indiquen cómo actuar ante situaciones de acoso, a quién recurrir y cuáles son los pasos posteriores a una denuncia, diferenciando también los procedimientos según se trate de menores o mayores de edad.
Finalmente, subrayó que la formación debe alcanzar a todos los roles dentro del club, consolidando una cultura institucional basada en el respeto, la equidad y la responsabilidad compartida.
El cierre de la jornada estuvo a cargo de Patricio Mc Inerny, quien aportó una mirada jurídica al desarrollo del fútbol al abordar el derecho formativo, un aspecto clave para la protección de los clubes que cumplen un rol esencial en la formación de deportistas. En su exposición, explicó que este derecho tiene como objetivo garantizar el reconocimiento y la compensación a las instituciones formadoras, remarcando que no puede ser cedido ni transferido, que solo puede ser reclamado por el club titular y que, además, es irrenunciable.
Mc Inerny también realizó un recorrido por el origen de los denominados “derechos de formación”, detallando sus principales componentes: la indemnización por formación y el mecanismo de solidaridad. Ambos instrumentos, explicó, buscan asegurar que los clubes que invierten en el desarrollo de jugadores reciban una retribución cuando estos avanzan en sus carreras hacia niveles superiores.
En ese sentido, subrayó la importancia de registrar correctamente a los futbolistas en el sistema Comet, una herramienta fundamental para la generación del pasaporte deportivo electrónico, que permite acreditar de manera formal la trayectoria de cada jugador. Asimismo, hizo foco en el ámbito nacional, donde el cálculo de estos derechos se determina en función de los años efectivos de formación y la categoría del club obligado al pago.
De esta manera, el encuentro “Formando Líderes” concluyó con una mirada integral que atravesó lo social, lo psicológico y lo legal, consolidando un espacio de formación que no solo impulsa el crecimiento del fútbol femenino, sino que también fortalece a las instituciones en su conjunto, proyectándolas hacia un modelo más inclusivo, consciente y profesional. (Fuente: AFA/CFFA).