NOTA COMPLETA
La chubutense Martina Barroso tuvo un 21 de abril glorioso en los Juegos Suramericanos de Panamá 2026 al alcanzar la medalla de bronce en taekwondo (Poomsae individual tradicional femenino), en lo que fue la única presea argentina de la jornada y la 72º para la delegación de su país.
La nacida en Puerto Madryn hace 18 años comenzó su camino hacia el podio con una destacada tarea en cuartos de final ante la uruguaya Guadalupe Gríppoli, a la que superó por 8.082 contra 7.865.
Acto seguido, en semifinales tuvo un combate de alta competitividad con la brasileña Ana Gonçalves, alcanzando una puntuación de 8.016 que, pese a la escasa diferencia, resultó insuficiente para superar a su rival, que registró 8.215.

De esta manera, y como las dos perdedores de semifinales se llevan la medalla de bronce, fue que la de oro quedó en poder de la venezolana Nancy Haidar, que en la final derrotó a la brasileña Gonçalves, que se apropió así de la de plata, mientras que Barroso y la peruana Raquel Gil Arce ocuparon el tercer escalón del podio.
"La verdad que muy lindo, muy orgullosa de poder llevar una medalla para Argentina y sumar una más para el medallero", destacó Martina en diálogo con Jornada Radio.
"Es mi primera medalla en mi primera competencia fuera del país. Vine con Diego Díaz, que es uno de los entrenadores de Buenos Aires y con quién entrené desde enero hasta ahora, aunque mi profesor de siempre, desde que soy chiquita, es Rubén Guagliarello de Madryn. También trabajé con Santiago Corzo, que fue mi dupla en este proceso. Es una muy linda experiencia y agradezco un montón a todos ellos", valoró.

"El camino fue bastante difícil porque después del Nacional del año pasado en diciembre se hizo el tope con otra chica para ver quien de las dos iba a representar a Argentina en estos Juegos. Estuve mucho tiempo, desde enero hasta ahora, fuera de mi casa. Todos los meses tuve que ir a Buenos Aires a entrenar y concentrarme. Y desde el 8 de abril no volvìa Madryn", dimensionó sobre el esfuerzo para llegar a Panamá.
"El colegio es medio complicado, pero lo manejo, yo ahora me traje algunas cosas para no atrasarme", admitió además.
.
"El Poomsae es muy complejo porque dependiendo de la forma que te toque tenés diferentes ritmos y fuerza, la presentación también está en juego, con mayor o menor puntaje según cada juez, cada movimiento y cada paso deben ser exactos, sino te descuentan. Se intenta llegar a la perfección en cada poomsae, pero es muy difícil", explicó sobre la disciplina que practica en el taekwondo olímpico.
"La competencia con Brasil fue de mucho nivel, de hecho estos Juegos lo tienen, aunque no llegué a la final por nada, estuve muy cerca", lamentó.
"Le mandó un saludo a toda mi familia, mi mamá y mi papá y mis tías que siempre apoyan desde España, a mi profesor Rubén, a mis amigos y a todo el mundo", remarcó en el final Martina.

NOTA COMPLETA
La chubutense Martina Barroso tuvo un 21 de abril glorioso en los Juegos Suramericanos de Panamá 2026 al alcanzar la medalla de bronce en taekwondo (Poomsae individual tradicional femenino), en lo que fue la única presea argentina de la jornada y la 72º para la delegación de su país.
La nacida en Puerto Madryn hace 18 años comenzó su camino hacia el podio con una destacada tarea en cuartos de final ante la uruguaya Guadalupe Gríppoli, a la que superó por 8.082 contra 7.865.
Acto seguido, en semifinales tuvo un combate de alta competitividad con la brasileña Ana Gonçalves, alcanzando una puntuación de 8.016 que, pese a la escasa diferencia, resultó insuficiente para superar a su rival, que registró 8.215.

De esta manera, y como las dos perdedores de semifinales se llevan la medalla de bronce, fue que la de oro quedó en poder de la venezolana Nancy Haidar, que en la final derrotó a la brasileña Gonçalves, que se apropió así de la de plata, mientras que Barroso y la peruana Raquel Gil Arce ocuparon el tercer escalón del podio.
"La verdad que muy lindo, muy orgullosa de poder llevar una medalla para Argentina y sumar una más para el medallero", destacó Martina en diálogo con Jornada Radio.
"Es mi primera medalla en mi primera competencia fuera del país. Vine con Diego Díaz, que es uno de los entrenadores de Buenos Aires y con quién entrené desde enero hasta ahora, aunque mi profesor de siempre, desde que soy chiquita, es Rubén Guagliarello de Madryn. También trabajé con Santiago Corzo, que fue mi dupla en este proceso. Es una muy linda experiencia y agradezco un montón a todos ellos", valoró.

"El camino fue bastante difícil porque después del Nacional del año pasado en diciembre se hizo el tope con otra chica para ver quien de las dos iba a representar a Argentina en estos Juegos. Estuve mucho tiempo, desde enero hasta ahora, fuera de mi casa. Todos los meses tuve que ir a Buenos Aires a entrenar y concentrarme. Y desde el 8 de abril no volvìa Madryn", dimensionó sobre el esfuerzo para llegar a Panamá.
"El colegio es medio complicado, pero lo manejo, yo ahora me traje algunas cosas para no atrasarme", admitió además.
.
"El Poomsae es muy complejo porque dependiendo de la forma que te toque tenés diferentes ritmos y fuerza, la presentación también está en juego, con mayor o menor puntaje según cada juez, cada movimiento y cada paso deben ser exactos, sino te descuentan. Se intenta llegar a la perfección en cada poomsae, pero es muy difícil", explicó sobre la disciplina que practica en el taekwondo olímpico.
"La competencia con Brasil fue de mucho nivel, de hecho estos Juegos lo tienen, aunque no llegué a la final por nada, estuve muy cerca", lamentó.
"Le mandó un saludo a toda mi familia, mi mamá y mi papá y mis tías que siempre apoyan desde España, a mi profesor Rubén, a mis amigos y a todo el mundo", remarcó en el final Martina.