La Municipalidad de Puerto Madryn, a través de la Subsecretaría de Cultura informó que el miércoles 22 se presentó Marcato con apertura de puertas a las 20.30 y a las 21.00 tuvo lugar un “agasajo gastronómico” para que a las 2130 comenzase la presentación de este dúo integrado por Jesús Olguera en piano y Marina Richeri en la voz que le ponen cuerpo y alma a obras musicales que los atraviesan.
Con un repertorio diverso que representa la música arrabalera rioplatense interpretan tangos, valses y milongas compuestas desde 1920 al 1970. Sin embargo, durante 2025 fueron incorporando algunos temas de folclore y de rock nacional a su repertorio que naturalmente fue transformando el espíritu romántico original en un repertorio rebelde, evocativo y provocador bien típico del sentir orillero.
Dicen los italianos aquello de “primo mangiare, dopo filosofare” (primero comer, después filosofar) que sin duda podría aplicarse, a este ciclo que propone el Centro Cultural, al plantear un encuentro mensual donde el hecho artístico y el compartir comunitario se entrelazan como prácticas inseparables.
Cada función no solo convoca a un espectáculo, sino que abre un espacio de intercambio simbólico en el que el público asistente es agasajado por el CCSM con un plato de comida: desde guisos norteños o patagónicos hasta empanadas elaboradas en horno de barro, recuperando saberes, territorios y memorias que también son cultura.
Esta propuesta se inscribe en una perspectiva que entiende al arte como una práctica social, capaz de fortalecer vínculos, construir identidad y generar espacios de encuentro colectivo. Comer juntos y presenciar una obra se vuelven actos profundamente políticos y poéticos: modos de habitar el territorio, de reconocerse en el otro y de activar la sensibilidad crítica.
Se impulsa, así, una noche especial donde artistas y público se encuentran en un mismo plano de cercanía, diálogo y celebración. Porque la cultura no es un producto a consumir, sino una experiencia a compartir; un tejido vivo que se nutre de cada voz, cada cuerpo y cada historia que decide ser parte.

La Municipalidad de Puerto Madryn, a través de la Subsecretaría de Cultura informó que el miércoles 22 se presentó Marcato con apertura de puertas a las 20.30 y a las 21.00 tuvo lugar un “agasajo gastronómico” para que a las 2130 comenzase la presentación de este dúo integrado por Jesús Olguera en piano y Marina Richeri en la voz que le ponen cuerpo y alma a obras musicales que los atraviesan.
Con un repertorio diverso que representa la música arrabalera rioplatense interpretan tangos, valses y milongas compuestas desde 1920 al 1970. Sin embargo, durante 2025 fueron incorporando algunos temas de folclore y de rock nacional a su repertorio que naturalmente fue transformando el espíritu romántico original en un repertorio rebelde, evocativo y provocador bien típico del sentir orillero.
Dicen los italianos aquello de “primo mangiare, dopo filosofare” (primero comer, después filosofar) que sin duda podría aplicarse, a este ciclo que propone el Centro Cultural, al plantear un encuentro mensual donde el hecho artístico y el compartir comunitario se entrelazan como prácticas inseparables.
Cada función no solo convoca a un espectáculo, sino que abre un espacio de intercambio simbólico en el que el público asistente es agasajado por el CCSM con un plato de comida: desde guisos norteños o patagónicos hasta empanadas elaboradas en horno de barro, recuperando saberes, territorios y memorias que también son cultura.
Esta propuesta se inscribe en una perspectiva que entiende al arte como una práctica social, capaz de fortalecer vínculos, construir identidad y generar espacios de encuentro colectivo. Comer juntos y presenciar una obra se vuelven actos profundamente políticos y poéticos: modos de habitar el territorio, de reconocerse en el otro y de activar la sensibilidad crítica.
Se impulsa, así, una noche especial donde artistas y público se encuentran en un mismo plano de cercanía, diálogo y celebración. Porque la cultura no es un producto a consumir, sino una experiencia a compartir; un tejido vivo que se nutre de cada voz, cada cuerpo y cada historia que decide ser parte.