La referencia se dio en el marco de la convocatoria a la movilización del 1° de mayo impulsada por la Federación Argentina de Empleados de Comercio junto a la CGT. Según explicó, el objetivo es visibilizar el malestar del sector frente a las políticas del gobierno nacional.
“Es una movilización por el primero de mayo para demostrarle al gobierno el descontento, no solamente por la reforma laboral, sino también por todas las trabas que pone a la hora de negociar paritarias”, sostuvo Silva en Jornada Radio. En ese sentido, cuestionó la “imposición de porcentajes” y el rechazo a puntos clave de los acuerdos que impactan en obras sociales y el funcionamiento sindical.
Pero más allá de la coyuntura nacional, el dirigente puso el foco en la realidad local, que definió como “muy compleja y preocupante”.
“Venimos recibiendo despidos desde el año pasado hasta esta fecha. Fueron más de mil puestos de trabajo que se perdieron y se siguen perdiendo por goteo”, afirmó.
El panorama, según describió, se refleja en la dinámica cotidiana del gremio: “Recibimos todo el tiempo trabajadores con su telegrama para ver cómo pueden cobrar su indemnización, y empleadores que no quieren pagarla. Son situaciones permanentemente complejas”.
Silva también vinculó este escenario con el cierre de locales comerciales: “Como vos decías, comercios que están cerrando permanentemente, cada vez el centro más vacío. Esa es la situación que vemos todos los días”.
Uno de los puntos más críticos que expuso fue el crecimiento del trabajo informal y la precarización laboral. “Encontramos trabajadores en negro que nos dicen: ‘tengo que decir que trabajo cuatro horas porque si digo la verdad me echan’”, relató.
En muchos casos, explicó, se trata de esquemas mixtos que encubren jornadas extensas: “Trabajan cuatro horas en blanco y el resto en negro, o directamente doce horas en total, pero el sueldo no es proporcional. Están trabajando doce horas por 800 o 900 mil pesos”.
Esta situación coloca a los empleados en una posición de extrema vulnerabilidad. “Ellos lo reconocen, pero no lo pueden blanquear porque se quedan sin trabajo. Y saben que no hay otra oportunidad en la esquina”, remarcó.
El dirigente sindical planteó que el gremio intenta intervenir en ese equilibrio delicado: “Tratamos de regularizar esas situaciones, pero también entendiendo al trabajador. Y acompañando a los empleadores que hacen bien las cosas pero que tampoco llegan a cubrir los costos”.
A este escenario se suma la caída del consumo, otro indicador que agrava la crisis del sector. “El consumo está deprimido. En los supermercados la gente compra con tarjeta y en cuotas. El panorama es realmente muy complejo, muy triste y muy preocupante para lo que viene”, advirtió.
En términos de representación, Silva señaló que el sindicato cuenta actualmente con entre 12 y 13 mil afiliados en su zona de actuación —que incluye Comodoro Rivadavia, Sarmiento, Río Mayo y localidades del norte de Santa Cruz—, cuando en su mejor momento superaban los 15 mil.
Finalmente, confirmó que el gremio participará de las actividades previstas para este 1° de mayo en la ciudad, con una concentración en el monumento al trabajo y posterior movilización. “Para nosotros es importante el acto en sí, así que vamos a estar acompañando como todos los años”, indicó.
En ese marco, dejó un mensaje para el sector: “Que los trabajadores puedan descansar, recuperar energía, porque hoy están haciendo múltiples tareas para sostener su puesto. Lo que viene va a ser duro”.#

La referencia se dio en el marco de la convocatoria a la movilización del 1° de mayo impulsada por la Federación Argentina de Empleados de Comercio junto a la CGT. Según explicó, el objetivo es visibilizar el malestar del sector frente a las políticas del gobierno nacional.
“Es una movilización por el primero de mayo para demostrarle al gobierno el descontento, no solamente por la reforma laboral, sino también por todas las trabas que pone a la hora de negociar paritarias”, sostuvo Silva en Jornada Radio. En ese sentido, cuestionó la “imposición de porcentajes” y el rechazo a puntos clave de los acuerdos que impactan en obras sociales y el funcionamiento sindical.
Pero más allá de la coyuntura nacional, el dirigente puso el foco en la realidad local, que definió como “muy compleja y preocupante”.
“Venimos recibiendo despidos desde el año pasado hasta esta fecha. Fueron más de mil puestos de trabajo que se perdieron y se siguen perdiendo por goteo”, afirmó.
El panorama, según describió, se refleja en la dinámica cotidiana del gremio: “Recibimos todo el tiempo trabajadores con su telegrama para ver cómo pueden cobrar su indemnización, y empleadores que no quieren pagarla. Son situaciones permanentemente complejas”.
Silva también vinculó este escenario con el cierre de locales comerciales: “Como vos decías, comercios que están cerrando permanentemente, cada vez el centro más vacío. Esa es la situación que vemos todos los días”.
Uno de los puntos más críticos que expuso fue el crecimiento del trabajo informal y la precarización laboral. “Encontramos trabajadores en negro que nos dicen: ‘tengo que decir que trabajo cuatro horas porque si digo la verdad me echan’”, relató.
En muchos casos, explicó, se trata de esquemas mixtos que encubren jornadas extensas: “Trabajan cuatro horas en blanco y el resto en negro, o directamente doce horas en total, pero el sueldo no es proporcional. Están trabajando doce horas por 800 o 900 mil pesos”.
Esta situación coloca a los empleados en una posición de extrema vulnerabilidad. “Ellos lo reconocen, pero no lo pueden blanquear porque se quedan sin trabajo. Y saben que no hay otra oportunidad en la esquina”, remarcó.
El dirigente sindical planteó que el gremio intenta intervenir en ese equilibrio delicado: “Tratamos de regularizar esas situaciones, pero también entendiendo al trabajador. Y acompañando a los empleadores que hacen bien las cosas pero que tampoco llegan a cubrir los costos”.
A este escenario se suma la caída del consumo, otro indicador que agrava la crisis del sector. “El consumo está deprimido. En los supermercados la gente compra con tarjeta y en cuotas. El panorama es realmente muy complejo, muy triste y muy preocupante para lo que viene”, advirtió.
En términos de representación, Silva señaló que el sindicato cuenta actualmente con entre 12 y 13 mil afiliados en su zona de actuación —que incluye Comodoro Rivadavia, Sarmiento, Río Mayo y localidades del norte de Santa Cruz—, cuando en su mejor momento superaban los 15 mil.
Finalmente, confirmó que el gremio participará de las actividades previstas para este 1° de mayo en la ciudad, con una concentración en el monumento al trabajo y posterior movilización. “Para nosotros es importante el acto en sí, así que vamos a estar acompañando como todos los años”, indicó.
En ese marco, dejó un mensaje para el sector: “Que los trabajadores puedan descansar, recuperar energía, porque hoy están haciendo múltiples tareas para sostener su puesto. Lo que viene va a ser duro”.#