El referente de los taxistas, Oscar Nahuelhual, encabezó un reclamo frente al Municipio de Comodoro Rivadavia, donde trabajadores del volante aguardaban ser recibidos por el intendente para plantear una situación que describen como límite. El pedido central es la declaración de la emergencia económica del sector, en un contexto marcado por la caída de ingresos y el avance del transporte ilegal.
“Esto es a raíz del petitorio que se le entregó a la señora Liliana Peralta el primero de mayo, donde le dejábamos en claro que veníamos a buscar respuestas”, explicó Nahuelhual, al detallar el origen de la protesta. “Estamos acá esperando que nos atienda el señor intendente”, insistió.
El diagnóstico que trazan es crítico. “Principalmente pedimos la emergencia económica en el sector nuestro, porque realmente con los números que manejamos ya estamos al borde de la desaparición”, afirmó.
Según remarcó, el principal factor que golpea la actividad es la competencia de aplicaciones: “Todo a causa del transporte ilegal, ya sea Uber, Cabify, DiDi o las aplicaciones que vengan, que es muy poco lo que se combate desde el municipio”.
En ese marco, cuestionó la desigualdad de condiciones: “Nosotros, que somos legales, pagando todos los impuestos, no llegamos a fin de mes”. Por eso, dentro del pedido de emergencia, reclaman medidas concretas como la exención de impuestos por 12 o 24 meses y la reducción de costos operativos. “Solicitamos la eximición de impuestos, que la desinfección también sea eximida y agilizar puntos de una ordenanza que fue aprobada hace seis meses y no se cumple nada”, sostuvo, mencionando entre ellos la falta de implementación de paradas específicas para taxis.
El impacto social del problema es amplio. “Son alrededor de 400 familias afectadas, directa e indirectamente”, señaló Nahuelhual. Y advirtió que la crisis ya genera consecuencias visibles: “Se han entregado alrededor de 35 licencias de vuelta al municipio y prácticamente de noche no se consiguen choferes”.
Los números, explicó, reflejan la inviabilidad del sistema actual. “Hoy un chofer recauda en promedio 70 mil pesos y se lleva el 30%, unos 21 mil pesos. Es inviable”, aseguró. En cuanto a los propietarios, describió una rentabilidad muy baja frente a la inversión: “Yo tengo un capital de 18 millones de pesos y, si trabajo medianamente bien, me quedan libres 900 mil pesos, ya pagando combustible e impuestos”.
Para los trabajadores, la situación es aún más compleja. “Un chofer anda en 500 o 600 mil pesos, con suerte, trabajando 30 días, que ni siquiera se trabajan todos”, explicó. A eso se suma el mantenimiento de los vehículos: “A la hora de cambiar una cubierta con lo que estamos recaudando es casi imposible”.
Finalmente, Nahuelhual sintetizó el momento del sector: “Es difícil continuar, muy difícil, tanto para el chofer como para nosotros, los propietarios”, lamentaron.#

El referente de los taxistas, Oscar Nahuelhual, encabezó un reclamo frente al Municipio de Comodoro Rivadavia, donde trabajadores del volante aguardaban ser recibidos por el intendente para plantear una situación que describen como límite. El pedido central es la declaración de la emergencia económica del sector, en un contexto marcado por la caída de ingresos y el avance del transporte ilegal.
“Esto es a raíz del petitorio que se le entregó a la señora Liliana Peralta el primero de mayo, donde le dejábamos en claro que veníamos a buscar respuestas”, explicó Nahuelhual, al detallar el origen de la protesta. “Estamos acá esperando que nos atienda el señor intendente”, insistió.
El diagnóstico que trazan es crítico. “Principalmente pedimos la emergencia económica en el sector nuestro, porque realmente con los números que manejamos ya estamos al borde de la desaparición”, afirmó.
Según remarcó, el principal factor que golpea la actividad es la competencia de aplicaciones: “Todo a causa del transporte ilegal, ya sea Uber, Cabify, DiDi o las aplicaciones que vengan, que es muy poco lo que se combate desde el municipio”.
En ese marco, cuestionó la desigualdad de condiciones: “Nosotros, que somos legales, pagando todos los impuestos, no llegamos a fin de mes”. Por eso, dentro del pedido de emergencia, reclaman medidas concretas como la exención de impuestos por 12 o 24 meses y la reducción de costos operativos. “Solicitamos la eximición de impuestos, que la desinfección también sea eximida y agilizar puntos de una ordenanza que fue aprobada hace seis meses y no se cumple nada”, sostuvo, mencionando entre ellos la falta de implementación de paradas específicas para taxis.
El impacto social del problema es amplio. “Son alrededor de 400 familias afectadas, directa e indirectamente”, señaló Nahuelhual. Y advirtió que la crisis ya genera consecuencias visibles: “Se han entregado alrededor de 35 licencias de vuelta al municipio y prácticamente de noche no se consiguen choferes”.
Los números, explicó, reflejan la inviabilidad del sistema actual. “Hoy un chofer recauda en promedio 70 mil pesos y se lleva el 30%, unos 21 mil pesos. Es inviable”, aseguró. En cuanto a los propietarios, describió una rentabilidad muy baja frente a la inversión: “Yo tengo un capital de 18 millones de pesos y, si trabajo medianamente bien, me quedan libres 900 mil pesos, ya pagando combustible e impuestos”.
Para los trabajadores, la situación es aún más compleja. “Un chofer anda en 500 o 600 mil pesos, con suerte, trabajando 30 días, que ni siquiera se trabajan todos”, explicó. A eso se suma el mantenimiento de los vehículos: “A la hora de cambiar una cubierta con lo que estamos recaudando es casi imposible”.
Finalmente, Nahuelhual sintetizó el momento del sector: “Es difícil continuar, muy difícil, tanto para el chofer como para nosotros, los propietarios”, lamentaron.#