El dato encendió alarmas entre investigadores y especialistas en educación, no solo por el aumento de la falta de proyección, sino también porque el fenómeno golpea con más fuerza en los sectores más vulnerables. La analista de datos de Argentinos por la Educación, Lucía Vallejos explicó que el análisis comenzó a partir de la revisión de estudios internacionales que muestran una relación directa entre la claridad vocacional y las oportunidades futuras de inserción laboral.
“Hay evidencia de que mientras mayor claridad tengan los jóvenes respecto a cuál va a ser su futuro laboral, esto se ve plasmado en su futuro como mejores resultados dentro del mercado laboral. Entonces, esto ya nos da una primicia de que existe una correlación entre esta mayor claridad y los mejores resultados al futuro”, sostuvo en diálogo con Jornada Radio.
Según indicó, el dato que más preocupación generó fue el crecimiento abrupto de adolescentes que directamente no logran imaginar ningún horizonte laboral. “Nos empezó a llamar la atención que desde 2018, donde tenías un porcentaje de 22%, pasó a 52% en tan poco tiempo. Entonces alarma, y nosotros nos preguntamos por qué está aumentando tanto este nivel de incertidumbre”, señaló.
Vallejos aclaró que el problema no pasa por exigirles a los adolescentes que tengan todo resuelto a los 15 años, sino por la ausencia de cualquier tipo de orientación o motivación hacia el futuro. “No significa que uno tenga que tener a los 15 años todo resuelto y saber sí o sí qué es lo que quiere hacer cuando se agrande, pero sí nos llamó mucho la atención que no haya ningún tipo de norte. Uno puede proyectar y después puede ser otra cosa en la realidad, pero nos llamó mucho la atención eso”, expresó. El informe muestra además que el fenómeno está profundamente atravesado por las desigualdades sociales. La incertidumbre aumenta considerablemente entre los adolescentes de sectores más vulnerables.
“Observamos que en aquellos estratos socioeconómicamente más vulnerables la incertidumbre aumenta mucho más. Un 59% de esos chicos presentan mayor incertidumbre y seis de cada diez sienten que su situación económica limita sus expectativas de futuro”, remarcó.
La investigadora también explicó que existe una fuerte relación entre desempeño académico y expectativas laborales. “Aquellos que presentan menor desempeño académico tienen más incertidumbre también. Entonces podemos observar que hay un fenómeno de incertidumbre que se puede explicar por varias causas”. Y admitió que éste fenómeno no es exclusivo de Argentina. De acuerdo al estudio, toda América Latina presenta indicadores similares, aunque el país aparece entre los más afectados. “Argentina se ubica como el segundo país con mayor incertidumbre, pero es un caso que se da en toda América Latina. Y esto también se ve en todos los países: los sectores más vulnerables presentan mayor incertidumbre y los sectores más altos menor incertidumbre”, afirmó.
DESCONOCIMIENTO LABORAL
Otro aspecto que preocupa es la sensación de falta de oportunidades y de desconocimiento sobre las alternativas laborales disponibles. Vallejos advirtió que muchos jóvenes siguen pensando únicamente en carreras tradicionales y desconocen nuevas opciones vinculadas a los cambios tecnológicos y productivos.
“Hay una realidad de que hay un montón de carreras que van cambiando con el tiempo, algunas nuevas que aparecen, otras que desaparecen por el avance de la inteligencia artificial. Entonces, viviendo en un mundo de cambios que suceden tan rápido, a veces los chicos no llegan a conocer toda la oferta en el mercado laboral”, explicó.
En ese sentido, consideró que la escuela podría ocupar un rol más activo en la orientación vocacional y en el acercamiento de los adolescentes al mundo laboral. “Creemos que la escuela podría tomar algún rol en tratar de contribuir y articular esta relación entre estos chicos que están próximos a terminar la secundaria y la oferta del mercado laboral. Qué es lo que hay, con qué se pueden encontrar”, sostuvo. Como ejemplo, propuso generar más ferias de empleo, espacios de orientación y actividades que permitan a los estudiantes conocer diferentes trayectorias profesionales. “Que por lo menos tengan toda la información para tomar una decisión”, resumió.#

El dato encendió alarmas entre investigadores y especialistas en educación, no solo por el aumento de la falta de proyección, sino también porque el fenómeno golpea con más fuerza en los sectores más vulnerables. La analista de datos de Argentinos por la Educación, Lucía Vallejos explicó que el análisis comenzó a partir de la revisión de estudios internacionales que muestran una relación directa entre la claridad vocacional y las oportunidades futuras de inserción laboral.
“Hay evidencia de que mientras mayor claridad tengan los jóvenes respecto a cuál va a ser su futuro laboral, esto se ve plasmado en su futuro como mejores resultados dentro del mercado laboral. Entonces, esto ya nos da una primicia de que existe una correlación entre esta mayor claridad y los mejores resultados al futuro”, sostuvo en diálogo con Jornada Radio.
Según indicó, el dato que más preocupación generó fue el crecimiento abrupto de adolescentes que directamente no logran imaginar ningún horizonte laboral. “Nos empezó a llamar la atención que desde 2018, donde tenías un porcentaje de 22%, pasó a 52% en tan poco tiempo. Entonces alarma, y nosotros nos preguntamos por qué está aumentando tanto este nivel de incertidumbre”, señaló.
Vallejos aclaró que el problema no pasa por exigirles a los adolescentes que tengan todo resuelto a los 15 años, sino por la ausencia de cualquier tipo de orientación o motivación hacia el futuro. “No significa que uno tenga que tener a los 15 años todo resuelto y saber sí o sí qué es lo que quiere hacer cuando se agrande, pero sí nos llamó mucho la atención que no haya ningún tipo de norte. Uno puede proyectar y después puede ser otra cosa en la realidad, pero nos llamó mucho la atención eso”, expresó. El informe muestra además que el fenómeno está profundamente atravesado por las desigualdades sociales. La incertidumbre aumenta considerablemente entre los adolescentes de sectores más vulnerables.
“Observamos que en aquellos estratos socioeconómicamente más vulnerables la incertidumbre aumenta mucho más. Un 59% de esos chicos presentan mayor incertidumbre y seis de cada diez sienten que su situación económica limita sus expectativas de futuro”, remarcó.
La investigadora también explicó que existe una fuerte relación entre desempeño académico y expectativas laborales. “Aquellos que presentan menor desempeño académico tienen más incertidumbre también. Entonces podemos observar que hay un fenómeno de incertidumbre que se puede explicar por varias causas”. Y admitió que éste fenómeno no es exclusivo de Argentina. De acuerdo al estudio, toda América Latina presenta indicadores similares, aunque el país aparece entre los más afectados. “Argentina se ubica como el segundo país con mayor incertidumbre, pero es un caso que se da en toda América Latina. Y esto también se ve en todos los países: los sectores más vulnerables presentan mayor incertidumbre y los sectores más altos menor incertidumbre”, afirmó.
DESCONOCIMIENTO LABORAL
Otro aspecto que preocupa es la sensación de falta de oportunidades y de desconocimiento sobre las alternativas laborales disponibles. Vallejos advirtió que muchos jóvenes siguen pensando únicamente en carreras tradicionales y desconocen nuevas opciones vinculadas a los cambios tecnológicos y productivos.
“Hay una realidad de que hay un montón de carreras que van cambiando con el tiempo, algunas nuevas que aparecen, otras que desaparecen por el avance de la inteligencia artificial. Entonces, viviendo en un mundo de cambios que suceden tan rápido, a veces los chicos no llegan a conocer toda la oferta en el mercado laboral”, explicó.
En ese sentido, consideró que la escuela podría ocupar un rol más activo en la orientación vocacional y en el acercamiento de los adolescentes al mundo laboral. “Creemos que la escuela podría tomar algún rol en tratar de contribuir y articular esta relación entre estos chicos que están próximos a terminar la secundaria y la oferta del mercado laboral. Qué es lo que hay, con qué se pueden encontrar”, sostuvo. Como ejemplo, propuso generar más ferias de empleo, espacios de orientación y actividades que permitan a los estudiantes conocer diferentes trayectorias profesionales. “Que por lo menos tengan toda la información para tomar una decisión”, resumió.#