Los adultos mayores de Puerto Madryn siguen gestionando en pos de alcanzar soluciones concretas a la atención médica. Los problemas constantes con el PAMI se agrega la salida de médicos de cabeceras del Prosate que afecta el acceso a la salud de los afiliados.
Carlos D'Eamo, integrante del Consejo de Adultos Mayores, explicó que se están arbitrando las acciones para “buscar algún tipo de solución, no parche porque nosotros teníamos en Prosate 25 médicos y hoy en día tenemos 21”.
Esta salida de cuatro médicos genera un perjuicio adicional para los jubilados y pensionados porque “las cápitas que dejan los cuatro médicos que dejan de trabajar para Prosate, pasan a los demás médicos. Entonces, no es una solución porque un médico que tenía 400 cápitas, hoy en día tiene 450”.
Esta ecuación numérica marca la profundización de la crisis porque se demora la posibilidad que el adulto mayor pueda llegar a atenderse con su médico de cabecera. A esto se suma las demoras para acceder a un turno de los médicos de cabecera que son los especialistas y que ponen en riesgo la atención médica.
“El tema de los especialistas es un tema histórico. No podés tener acceso a un estudio, muchas veces oncológico, estudio para personas que realmente lo necesitan hoy, no para la semana que viene. Vas a tu médico, te manda a un especialista pero te da turno para de acá a 15 días o un mes. Lamentablemente, el tiempo es tirano para nosotros y mucho más cuando una persona está con problemas”, afirmó D'Eamo.

Los adultos mayores de Puerto Madryn siguen gestionando en pos de alcanzar soluciones concretas a la atención médica. Los problemas constantes con el PAMI se agrega la salida de médicos de cabeceras del Prosate que afecta el acceso a la salud de los afiliados.
Carlos D'Eamo, integrante del Consejo de Adultos Mayores, explicó que se están arbitrando las acciones para “buscar algún tipo de solución, no parche porque nosotros teníamos en Prosate 25 médicos y hoy en día tenemos 21”.
Esta salida de cuatro médicos genera un perjuicio adicional para los jubilados y pensionados porque “las cápitas que dejan los cuatro médicos que dejan de trabajar para Prosate, pasan a los demás médicos. Entonces, no es una solución porque un médico que tenía 400 cápitas, hoy en día tiene 450”.
Esta ecuación numérica marca la profundización de la crisis porque se demora la posibilidad que el adulto mayor pueda llegar a atenderse con su médico de cabecera. A esto se suma las demoras para acceder a un turno de los médicos de cabecera que son los especialistas y que ponen en riesgo la atención médica.
“El tema de los especialistas es un tema histórico. No podés tener acceso a un estudio, muchas veces oncológico, estudio para personas que realmente lo necesitan hoy, no para la semana que viene. Vas a tu médico, te manda a un especialista pero te da turno para de acá a 15 días o un mes. Lamentablemente, el tiempo es tirano para nosotros y mucho más cuando una persona está con problemas”, afirmó D'Eamo.