Es directora de escuela y conductora de Uber: pide regularizar el servicio

Pamela Pavés dirige un establecimiento del barrio Presidente Perón y es trabajadora de la aplicación, que por ahora es ilegal en la ciudad portuaria. Participó de la reunión con concejales para impulsar la regulación de la plataforma.

Pamela Paves y un testimonio que atraviesa a la sociedad.
13 MAY 2026 - 9:24 | Actualizado 13 MAY 2026 - 9:53

Un grupo de conductores de Uber de Puerto Madryn, la conocida aplicación internacional que por ahora no está autorizada legalmente a funcionar en la ciudad, se reunió con concejales locales para tratar de avanzar en un acuerdo que permita regularizar la actividad.

La vocera de los conductores de Uber es Pamela Pavés, que tiene un dato extra: por la mañana esdirectora de la Escuela 22 del barrio Presidente Perón de Puerto Madryn. “Vivo gracias al Uber. el sueldo docente no existe”, resumiócon crudeza en una entrevista con Jornada Radio.

Según Pavés, hay muchos trabajadores de Puerto Madryn de otras actividades que se estánvolcando al Uber como actividad extra: además de docentes, empleados de comercio, trabajadores de la pesca y choferes de taxis o remises forman parte de un universo cada vez más amplio de personas que encontraron en las plataformas digitales una manera de complementar ingresos o directamente sostener a sus familias.

Pavés fue una de las representantes del sector que participó de la reunión con concejales de Puerto Madryn para avanzar en la discusión sobre la legalización y regulación de aplicaciones de transporte, como es el caso de Uber. El encuentro, según contó, fue el resultado de varios meses de conversaciones informales con funcionarios y referentes políticos.

La docente explicó que la propuesta presentada apunta a una “modernización del transporte urbano” mediante plataformas digitales, una modalidad que considera inevitable y que ya se instaló en muchas ciudades del país y del mundo. “Esto es un avance que va llegando a todas las ciudades”, sostuvo.

En su caso, lleva más de 2.300 viajes realizados. Comenzó a manejar por recomendación de un conocido que sabía de la situación económica que atravesaban muchos docentes. Al principio tenía miedo por la posibilidad de sufrir el secuestro del vehículo, una de las sanciones previstas actualmente para quienes trabajan sin habilitación municipal. Pero la necesidad pudo más.

“Un día estaba desesperada, no había nada en la heladera. Prendí la aplicación, me fui a manejar y cuando hice plata fui a comprar comida. Desde ese día no me bajé más del Uber”, relató.

Pavés asegura que detrás de la mayoría de los conductores no hay especulación ni negocio millonario, sino necesidad. “Nadie destruye su propio auto manejando por toda la ciudad porque le gusta. Lo hacemos para cubrir necesidades básicas”, explicó.

Uno de los principales reclamos del sector es poder trabajar sin temor a multas o secuestros de vehículos. Según detalló, las sanciones económicas pueden alcanzar cifras millonarias. “Salimos a trabajar mirando todo el tiempo los controles de tránsito”, describió.

La conductora también defendió el funcionamiento de la plataforma y aseguró que ofrece garantías tanto para pasajeros como para choferes. Destacó que el usuario conoce previamente quién realizará el viaje, los datos del vehículo y que además existe cobertura de seguros durante todo el trayecto.

Otro de los puntos que remarcaron ante los concejales fue el alcance territorial del servicio. Según explicó, Uber llega a barrios y sectores donde el transporte público no ingresa o resulta insuficiente. Mencionó especialmente zonas de bardas y quintas alejadas del centro de Puerto Madryn, donde muchas personas dependen de este tipo de traslados para ir al trabajo, al hospital o regresar a sus casas.

Además, señaló que el costo de los viajes suele ser considerablemente más bajo que el de un taxi. “Hay una diferencia de un 50 por ciento”, afirmó.

Lejos de confrontar con taxistas y remiseros, Pavés insistió en que el objetivo no es perjudicar a otro sector sino regular una actividad que ya funciona en la ciudad. Incluso aseguró que muchos choferes de taxis utilizan también la aplicación.

“Nosotros queremos trabajar tranquilos y bajo una norma”, explicó. En ese sentido, sostuvo que están dispuestos a cumplir requisitos, pagar tasas municipales y adaptarse a futuras regulaciones.

Pamela Paves y un testimonio que atraviesa a la sociedad.
13 MAY 2026 - 9:24

Un grupo de conductores de Uber de Puerto Madryn, la conocida aplicación internacional que por ahora no está autorizada legalmente a funcionar en la ciudad, se reunió con concejales locales para tratar de avanzar en un acuerdo que permita regularizar la actividad.

La vocera de los conductores de Uber es Pamela Pavés, que tiene un dato extra: por la mañana esdirectora de la Escuela 22 del barrio Presidente Perón de Puerto Madryn. “Vivo gracias al Uber. el sueldo docente no existe”, resumiócon crudeza en una entrevista con Jornada Radio.

Según Pavés, hay muchos trabajadores de Puerto Madryn de otras actividades que se estánvolcando al Uber como actividad extra: además de docentes, empleados de comercio, trabajadores de la pesca y choferes de taxis o remises forman parte de un universo cada vez más amplio de personas que encontraron en las plataformas digitales una manera de complementar ingresos o directamente sostener a sus familias.

Pavés fue una de las representantes del sector que participó de la reunión con concejales de Puerto Madryn para avanzar en la discusión sobre la legalización y regulación de aplicaciones de transporte, como es el caso de Uber. El encuentro, según contó, fue el resultado de varios meses de conversaciones informales con funcionarios y referentes políticos.

La docente explicó que la propuesta presentada apunta a una “modernización del transporte urbano” mediante plataformas digitales, una modalidad que considera inevitable y que ya se instaló en muchas ciudades del país y del mundo. “Esto es un avance que va llegando a todas las ciudades”, sostuvo.

En su caso, lleva más de 2.300 viajes realizados. Comenzó a manejar por recomendación de un conocido que sabía de la situación económica que atravesaban muchos docentes. Al principio tenía miedo por la posibilidad de sufrir el secuestro del vehículo, una de las sanciones previstas actualmente para quienes trabajan sin habilitación municipal. Pero la necesidad pudo más.

“Un día estaba desesperada, no había nada en la heladera. Prendí la aplicación, me fui a manejar y cuando hice plata fui a comprar comida. Desde ese día no me bajé más del Uber”, relató.

Pavés asegura que detrás de la mayoría de los conductores no hay especulación ni negocio millonario, sino necesidad. “Nadie destruye su propio auto manejando por toda la ciudad porque le gusta. Lo hacemos para cubrir necesidades básicas”, explicó.

Uno de los principales reclamos del sector es poder trabajar sin temor a multas o secuestros de vehículos. Según detalló, las sanciones económicas pueden alcanzar cifras millonarias. “Salimos a trabajar mirando todo el tiempo los controles de tránsito”, describió.

La conductora también defendió el funcionamiento de la plataforma y aseguró que ofrece garantías tanto para pasajeros como para choferes. Destacó que el usuario conoce previamente quién realizará el viaje, los datos del vehículo y que además existe cobertura de seguros durante todo el trayecto.

Otro de los puntos que remarcaron ante los concejales fue el alcance territorial del servicio. Según explicó, Uber llega a barrios y sectores donde el transporte público no ingresa o resulta insuficiente. Mencionó especialmente zonas de bardas y quintas alejadas del centro de Puerto Madryn, donde muchas personas dependen de este tipo de traslados para ir al trabajo, al hospital o regresar a sus casas.

Además, señaló que el costo de los viajes suele ser considerablemente más bajo que el de un taxi. “Hay una diferencia de un 50 por ciento”, afirmó.

Lejos de confrontar con taxistas y remiseros, Pavés insistió en que el objetivo no es perjudicar a otro sector sino regular una actividad que ya funciona en la ciudad. Incluso aseguró que muchos choferes de taxis utilizan también la aplicación.

“Nosotros queremos trabajar tranquilos y bajo una norma”, explicó. En ese sentido, sostuvo que están dispuestos a cumplir requisitos, pagar tasas municipales y adaptarse a futuras regulaciones.