El ministro de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, Norberto Yauhar, presidió en Trelew la Segunda Mesa Nacional de la Patagonia, que se realizó en la delegación local del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria, junto con el gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck. También se hizo presente el gobernador Martín Buzzi.
En la ocasión, Yauhar advirtió acerca de controlar los negocios inmobiliarios que involucran lotes que bien podrían dedicarse a la producción. “Los diarios de toda la provincia muestran datos concretos: uno ve páginas y páginas con chacras de 10, 12 o 15 hectáreas con cerezas, y no voy a dar nombres pero se ponen en venta”. Según se preguntó, “¿cuál es el costo que estamos pagando? Porque todo es tierra productiva”. Recientemente, Yauhar recorrió zonas como Lago Puelo, donde “uno entra a distintos lugares y ve permanentemente los carteles de las inmobiliarias. Pero toda es tierra que le hemos ganado a la producción, entonces después nos quejamos de las alternativas laborales que podemos tener, pero cuando tenemos a mano tierras muy ricas y con una gran capacidad de producción, las abandonamos”.
“Es más cómodo vender esas tierras que subdividirlas en pedazos –consideró- pero después sabemos perfectamente que lo que estamos vendiendo no es sólo un pedazo de tierra: es el trabajo de un montón de habitantes de esta provincia y de estas ciudades que se quedarán sin esa posibilidad de producir”. Para el ministro K, si se analiza lo que le cuesta al Estado ganar tierras productivas, “un proceso como la meseta intermedia, para ganar alrededor de 5.000 hectáreas, hablamos de una inversión de 60 millones de dólares. Y sin embargo vemos como se lotean 20 hectáreas que son absolutamente productivas por el simple hecho de un negocio muy débil”.
Aunque aclaró que no está en contra de este mercado, “no digo que no se vaya a hacer: debemos tener cuidado desde el Estado de permitir este tipo de negocios. La calidad de vida no se ve afectada por estar viviendo bajo un arbolito. Lo más lógico es vivir en otro lugar y plantar un arbolito”.
Según Yauhar, “esto puede caerle mal a algunos sectores, pero necesitamos construir algo ligado a la producción. Vamos a tener un mercado concentrador muy importante en Trelew y tenemos que darle de comer: debemos tener 1.200 hectáreas de hortalizas, ¿de dónde las vamos a sacar? Hay que trabajar sobre la tierra que tenemos hoy en producción”.
Para el ministro, si alguien quiere vivir en una tierra productiva “seguramente tendrá que pagar 10 o 15 veces más de impuesto de lo que cuesta vivir en un tierra que no sea sacada de la producción. Es un debate justo que se tendrá que generar. Algunos pelean por tener un pedazo de tierra para la producción, para generar riqueza y trabajo, y otros lo prefieren para el uso residencial. El que lo utiliza para uso residencial tendrá que estar dispuesto a pagar 15 o 20 veces más de impuestos que quien lo utiliza para la producción”.
En la mesa, Yauhar recordó que “cuando con la presidente Cristina Fernández se tomó la decisión de juntar al bloque Patagónico, se planteó la necesidad de encontrar soluciones en un espacio clave entre los productores y las entidades, además de afianzar las herramientas para seguir impulsando la competitividad de la región”. Acompañaron al ministro el secretario de Coordinación Política Institucional, Haroldo Lebed, y el subsecretario de Ganadería, Alejandro Lotti.
En este contexto, Yauhar remarcó que “cuando hablamos de la Patagonia sabemos que tenemos reserva acuífera, pero debemos pensar como la explotamos de forma inteligente, sabiendo que el mundo necesita proteína animal”. Y agregó: “El Estado está presente para facilitar los instrumentos que nos permitan potenciar nuestros recursos. La voluntad política está y trabajamos en esa dirección”.
En la Segunda Mesa Nacional Patagónica, organizada por Agricultura de la Nación, se nombró al nuevo titular de la Fundación Barrera Zoofitosanitaria Patagónica, que entrará en funciones el 1° de enero: Raúl Vitta. Hubo ministros de Ganadería y Agricultura de todas las provincias de la región, representantes del INTA, SENASA, Ministerio de Trabajo de la Nación, AFIP, y referentes de asociaciones y federaciones rurales, cooperativas y productores.
Tras dos días de trabajo se coincidió en afianzar el trabajo respecto a las economías regionales, la infraestructura, continuar con el desarrollo de la conectividad entre las distintas zonas por medio de los caminos rurales, avanzar sobre la implementación de nuevos sistemas de riego y profundizar las políticas de apoyo a los pequeños y medianos productores.
Según el gobernador de Río Negro, Weretilneck, “es una oportunidad histórica para toda la Patagonia tener a un Ministro de esta región, porque conoce los problemas y nos acerca las soluciones”. Y destacó: “La intermediación en la cadena de comercialización se mejora en un trabajo mancomunado entre el sector privado, los productores y el Estado”.
La Mesa Patagónica tiene como objetivo reunir a todos los actores de la actividad agropecuaria patagónica, elaborar ideas y un plan de trabajo conjunto, que permita utilizar de manera más racional y eficiente los recursos del Estado, tanto a través de organismos nacionales como provinciales, y a la vez busca construir planes de recuperación de la ganadería, fundamentalmente ovina, bovina y caprina. La Mesa trabajó en tres comisiones: la de sanidad animal y riesgo epidemiológico, la de temática impositiva, laboral y financiamiento; y la de producción.#
El ministro de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, Norberto Yauhar, presidió en Trelew la Segunda Mesa Nacional de la Patagonia, que se realizó en la delegación local del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria, junto con el gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck. También se hizo presente el gobernador Martín Buzzi.
En la ocasión, Yauhar advirtió acerca de controlar los negocios inmobiliarios que involucran lotes que bien podrían dedicarse a la producción. “Los diarios de toda la provincia muestran datos concretos: uno ve páginas y páginas con chacras de 10, 12 o 15 hectáreas con cerezas, y no voy a dar nombres pero se ponen en venta”. Según se preguntó, “¿cuál es el costo que estamos pagando? Porque todo es tierra productiva”. Recientemente, Yauhar recorrió zonas como Lago Puelo, donde “uno entra a distintos lugares y ve permanentemente los carteles de las inmobiliarias. Pero toda es tierra que le hemos ganado a la producción, entonces después nos quejamos de las alternativas laborales que podemos tener, pero cuando tenemos a mano tierras muy ricas y con una gran capacidad de producción, las abandonamos”.
“Es más cómodo vender esas tierras que subdividirlas en pedazos –consideró- pero después sabemos perfectamente que lo que estamos vendiendo no es sólo un pedazo de tierra: es el trabajo de un montón de habitantes de esta provincia y de estas ciudades que se quedarán sin esa posibilidad de producir”. Para el ministro K, si se analiza lo que le cuesta al Estado ganar tierras productivas, “un proceso como la meseta intermedia, para ganar alrededor de 5.000 hectáreas, hablamos de una inversión de 60 millones de dólares. Y sin embargo vemos como se lotean 20 hectáreas que son absolutamente productivas por el simple hecho de un negocio muy débil”.
Aunque aclaró que no está en contra de este mercado, “no digo que no se vaya a hacer: debemos tener cuidado desde el Estado de permitir este tipo de negocios. La calidad de vida no se ve afectada por estar viviendo bajo un arbolito. Lo más lógico es vivir en otro lugar y plantar un arbolito”.
Según Yauhar, “esto puede caerle mal a algunos sectores, pero necesitamos construir algo ligado a la producción. Vamos a tener un mercado concentrador muy importante en Trelew y tenemos que darle de comer: debemos tener 1.200 hectáreas de hortalizas, ¿de dónde las vamos a sacar? Hay que trabajar sobre la tierra que tenemos hoy en producción”.
Para el ministro, si alguien quiere vivir en una tierra productiva “seguramente tendrá que pagar 10 o 15 veces más de impuesto de lo que cuesta vivir en un tierra que no sea sacada de la producción. Es un debate justo que se tendrá que generar. Algunos pelean por tener un pedazo de tierra para la producción, para generar riqueza y trabajo, y otros lo prefieren para el uso residencial. El que lo utiliza para uso residencial tendrá que estar dispuesto a pagar 15 o 20 veces más de impuestos que quien lo utiliza para la producción”.
En la mesa, Yauhar recordó que “cuando con la presidente Cristina Fernández se tomó la decisión de juntar al bloque Patagónico, se planteó la necesidad de encontrar soluciones en un espacio clave entre los productores y las entidades, además de afianzar las herramientas para seguir impulsando la competitividad de la región”. Acompañaron al ministro el secretario de Coordinación Política Institucional, Haroldo Lebed, y el subsecretario de Ganadería, Alejandro Lotti.
En este contexto, Yauhar remarcó que “cuando hablamos de la Patagonia sabemos que tenemos reserva acuífera, pero debemos pensar como la explotamos de forma inteligente, sabiendo que el mundo necesita proteína animal”. Y agregó: “El Estado está presente para facilitar los instrumentos que nos permitan potenciar nuestros recursos. La voluntad política está y trabajamos en esa dirección”.
En la Segunda Mesa Nacional Patagónica, organizada por Agricultura de la Nación, se nombró al nuevo titular de la Fundación Barrera Zoofitosanitaria Patagónica, que entrará en funciones el 1° de enero: Raúl Vitta. Hubo ministros de Ganadería y Agricultura de todas las provincias de la región, representantes del INTA, SENASA, Ministerio de Trabajo de la Nación, AFIP, y referentes de asociaciones y federaciones rurales, cooperativas y productores.
Tras dos días de trabajo se coincidió en afianzar el trabajo respecto a las economías regionales, la infraestructura, continuar con el desarrollo de la conectividad entre las distintas zonas por medio de los caminos rurales, avanzar sobre la implementación de nuevos sistemas de riego y profundizar las políticas de apoyo a los pequeños y medianos productores.
Según el gobernador de Río Negro, Weretilneck, “es una oportunidad histórica para toda la Patagonia tener a un Ministro de esta región, porque conoce los problemas y nos acerca las soluciones”. Y destacó: “La intermediación en la cadena de comercialización se mejora en un trabajo mancomunado entre el sector privado, los productores y el Estado”.
La Mesa Patagónica tiene como objetivo reunir a todos los actores de la actividad agropecuaria patagónica, elaborar ideas y un plan de trabajo conjunto, que permita utilizar de manera más racional y eficiente los recursos del Estado, tanto a través de organismos nacionales como provinciales, y a la vez busca construir planes de recuperación de la ganadería, fundamentalmente ovina, bovina y caprina. La Mesa trabajó en tres comisiones: la de sanidad animal y riesgo epidemiológico, la de temática impositiva, laboral y financiamiento; y la de producción.#