Un operativo que incluyó una persecución, disparos y un posterior procedimiento en el barrio Moure de Comodoro Rivadavia, generó repercusiones luego de que la propietaria de la vivienda denunciara que le allanaron la casa por error y que "nos trataron como delincuentes".
Sin embargo, desde la jefatura de la Unidad Regional, Policía del Chubut se insistió en que “no hubo ningún tipo de equivocación” en la diligencia ordenada por la Justicia y se aclaró que el caso no guarda relación con el doble homicidio ocurrido ese mismo día.
El hecho se remonta a la madrugada del miércoles 22, cuando autores desconocidos efectuaron disparos contra una camioneta estacionada en una vivienda de la calle 10 de Noviembre. “A partir de esa agresión armada, se inició una investigación bajo la órbita del Ministerio Público Fiscal que permitió identificar un vehículo sospechoso: un Volkswagen Gol azul en el que se movilizaban los presuntos autores”, aclaró el comisario Lucas Cocha.
Según explicó el jefe de la URCR, personal de la Seccional Sexta montó un operativo de búsqueda que dio resultados en inmediaciones del barrio Moure. Allí, los efectivos lograron ubicar un rodado con características coincidentes, pero al intentar detenerlo para su identificación, “el mismo se da a la fuga”, lo que derivó en una persecución que se extendió hasta una zona de barrancos.
En ese contexto, la situación escaló aún más. “Uno de los sospechosos efectúa un disparo dirigido hacia el efectivo policial que los perseguía”, indicó respecto al episodio que puso en riesgo la integridad del personal interviniente. A pesar de ello, el agente continuó con el seguimiento, aunque no logró aprehender a los individuos en ese momento.
La secuencia continuó con los sospechosos abandonando el vehículo en movimiento —que terminó precipitándose en el barranco— y huyendo a pie. Antes de perderse de vista, los investigadores sostienen que los hombres ingresaron a una vivienda ubicada en calle Rementería al 3000, lo que motivó el despliegue de un operativo de contención en el lugar.
Ante esa situación, la Policía dispuso una consigna en el perímetro del domicilio mientras se gestionaba la orden judicial correspondiente. “La zona fue inmediatamente custodiada por personal policial hasta la llegada de la orden de allanamiento”, precisó Cocha.
Durante ese lapso, uno de los moradores intentó escapar por patios linderos, pero fue interceptado por los efectivos. “Logró ser aprehendido y trasladado a la comisaría quinta”, aunque posteriormente recuperó la libertad, ya que la medida judicial no contemplaba detenciones.
El allanamiento finalmente se concretó con autorización de un juez penal y tuvo como objetivo principal avanzar con medidas probatorias. “Solamente se autorizó la identificación de los moradores, la realización de un examen de nitrodermotest y el secuestro de telefonía celular”, explicaron. Estas pericias buscan determinar la presencia de restos de pólvora en los sospechosos y recolectar evidencia digital para la investigación.
“No hubo error”
En paralelo, la dueña de la vivienda había manifestado públicamente su malestar, deslizando que el procedimiento podría haber sido equivocado. Frente a ello, desde la fuerza salieron a responder con firmeza.
“Quiero dejar aclarado, y vuelvo a reiterar, que el pedido de allanamiento en su domicilio no tuvo ningún tipo de equivocación ni error”, señalaron, al tiempo que reconstruyeron la secuencia que llevó a los efectivos hasta ese punto.
Remarcaron que la persecución fue continua desde el momento en que los sospechosos abandonaron el vehículo, dispararon contra el personal policial y se introdujeron en la vivienda. “Finaliza cuando estos dos individuos se introducen en este domicilio, donde el efectivo policial se tuvo que detener por razones de seguridad”, indicaron.
Además, explicaron que el ingreso inmediato al inmueble no se realizó justamente para resguardar la integridad del agente, por lo que se optó por cercar la zona y avanzar posteriormente con la orden judicial.
Por último, las autoridades hicieron hincapié en despejar cualquier tipo de confusión con otros episodios recientes de alto impacto en la ciudad.
“Este hecho no guarda relación con el doble homicidio que tuvimos ese mismo día”, afirmaron, subrayando que se trata de una investigación independiente, iniciada a partir del ataque a la camioneta durante la madrugada.
De esta manera, el caso continúa bajo análisis del Ministerio Público Fiscal, con pericias en curso y la expectativa de avanzar en la identificación de los autores de los disparos, en un contexto que volvió a poner en foco la violencia armada y la dinámica de persecuciones en distintos sectores de Comodoro Rivadavia.

Un operativo que incluyó una persecución, disparos y un posterior procedimiento en el barrio Moure de Comodoro Rivadavia, generó repercusiones luego de que la propietaria de la vivienda denunciara que le allanaron la casa por error y que "nos trataron como delincuentes".
Sin embargo, desde la jefatura de la Unidad Regional, Policía del Chubut se insistió en que “no hubo ningún tipo de equivocación” en la diligencia ordenada por la Justicia y se aclaró que el caso no guarda relación con el doble homicidio ocurrido ese mismo día.
El hecho se remonta a la madrugada del miércoles 22, cuando autores desconocidos efectuaron disparos contra una camioneta estacionada en una vivienda de la calle 10 de Noviembre. “A partir de esa agresión armada, se inició una investigación bajo la órbita del Ministerio Público Fiscal que permitió identificar un vehículo sospechoso: un Volkswagen Gol azul en el que se movilizaban los presuntos autores”, aclaró el comisario Lucas Cocha.
Según explicó el jefe de la URCR, personal de la Seccional Sexta montó un operativo de búsqueda que dio resultados en inmediaciones del barrio Moure. Allí, los efectivos lograron ubicar un rodado con características coincidentes, pero al intentar detenerlo para su identificación, “el mismo se da a la fuga”, lo que derivó en una persecución que se extendió hasta una zona de barrancos.
En ese contexto, la situación escaló aún más. “Uno de los sospechosos efectúa un disparo dirigido hacia el efectivo policial que los perseguía”, indicó respecto al episodio que puso en riesgo la integridad del personal interviniente. A pesar de ello, el agente continuó con el seguimiento, aunque no logró aprehender a los individuos en ese momento.
La secuencia continuó con los sospechosos abandonando el vehículo en movimiento —que terminó precipitándose en el barranco— y huyendo a pie. Antes de perderse de vista, los investigadores sostienen que los hombres ingresaron a una vivienda ubicada en calle Rementería al 3000, lo que motivó el despliegue de un operativo de contención en el lugar.
Ante esa situación, la Policía dispuso una consigna en el perímetro del domicilio mientras se gestionaba la orden judicial correspondiente. “La zona fue inmediatamente custodiada por personal policial hasta la llegada de la orden de allanamiento”, precisó Cocha.
Durante ese lapso, uno de los moradores intentó escapar por patios linderos, pero fue interceptado por los efectivos. “Logró ser aprehendido y trasladado a la comisaría quinta”, aunque posteriormente recuperó la libertad, ya que la medida judicial no contemplaba detenciones.
El allanamiento finalmente se concretó con autorización de un juez penal y tuvo como objetivo principal avanzar con medidas probatorias. “Solamente se autorizó la identificación de los moradores, la realización de un examen de nitrodermotest y el secuestro de telefonía celular”, explicaron. Estas pericias buscan determinar la presencia de restos de pólvora en los sospechosos y recolectar evidencia digital para la investigación.
“No hubo error”
En paralelo, la dueña de la vivienda había manifestado públicamente su malestar, deslizando que el procedimiento podría haber sido equivocado. Frente a ello, desde la fuerza salieron a responder con firmeza.
“Quiero dejar aclarado, y vuelvo a reiterar, que el pedido de allanamiento en su domicilio no tuvo ningún tipo de equivocación ni error”, señalaron, al tiempo que reconstruyeron la secuencia que llevó a los efectivos hasta ese punto.
Remarcaron que la persecución fue continua desde el momento en que los sospechosos abandonaron el vehículo, dispararon contra el personal policial y se introdujeron en la vivienda. “Finaliza cuando estos dos individuos se introducen en este domicilio, donde el efectivo policial se tuvo que detener por razones de seguridad”, indicaron.
Además, explicaron que el ingreso inmediato al inmueble no se realizó justamente para resguardar la integridad del agente, por lo que se optó por cercar la zona y avanzar posteriormente con la orden judicial.
Por último, las autoridades hicieron hincapié en despejar cualquier tipo de confusión con otros episodios recientes de alto impacto en la ciudad.
“Este hecho no guarda relación con el doble homicidio que tuvimos ese mismo día”, afirmaron, subrayando que se trata de una investigación independiente, iniciada a partir del ataque a la camioneta durante la madrugada.
De esta manera, el caso continúa bajo análisis del Ministerio Público Fiscal, con pericias en curso y la expectativa de avanzar en la identificación de los autores de los disparos, en un contexto que volvió a poner en foco la violencia armada y la dinámica de persecuciones en distintos sectores de Comodoro Rivadavia.